Yo fui a Egb “Antes disfrutábamos más que ahora teniendo mucho menos”

Yo fui a EGB 2” es un paseo por todo aquello que hace que pensemos en nuestro pasado con una sonrisa

Yo-fui-a-EGB-Jorge-Diaz-Javier-Ikaz-_Después de que Javier Ikaz y Jorge Díaz conviertieran su “Yo fui a EGB” en el libro más vendido del año, han decidido regresar con un nuevo viaje por todo aquello que hizo que las décadas de los 70, 80 y 90 permanezcan tan grabadas a fuego en nuestra memoria. Por ello, convencidos de que “no son nostalgicos, más que na da porque no hay nostalgias como las de antes”, nos recuerdan anécdotas, curiosidades y fotografías que haran que volvamos a oler la colonia “Chispas”, se nos ilumine la cara al pensar en el archifamoso “primo de Zumosol” o tarareemos algún tema de Tino Casal. Todo un fenómeno que ha revolucionado también las redes sociales gracias a los que, a pesar de sentirnos ya algo “maduritos”, estamos preparados para volver a clase.

-¿A que creen que se debió el éxito de la primera entrega?

-Desde que nació “Yo fui a EGB” todo han sido triunfos. Ochocientos veinte mil seguidores, más de tres millones de páginas vistas cada mes, premios en los certámenes más importantes del país. Del primer libro se hicieron dieciséis ediciones y se superaron los doscientos mil ejemplares vendidos, por eso los propios lectores nos animaron a que continuaramos en una segunda parte que complementa la anterior, con muchas más páginas, más fotos…

-Han conseguido conectar a muchas personas de edad parecida…

-Si fuiste niño en los años 70, 80 e incluso 90 te sentirás muy identificado. Es para verlo acompañado y poder así compartir experiencias buenas, y malas. Somos muchos los que tenemos entre 30 y 50 años, por el “baby boom” que hubo en la época, y nos gusta echar la vista atrás, rememorar. De niños tenemos una visión muy panorámica y todo lo vivimos a lo grande, como algo emocionante. De mayores echamos de menos esa capacidad de sorpresa porque sentimos que estamos de vuelta de todo.

-Y eso que la infancia de ahora parece ser más facil…

-Antes el profesor te daba un “bofetón” y si se lo decías a tu padre te daba otro porque “algo habrías hecho”. El respeto al adulto se ha perdido. La clase de gimansia era una pesadilla porque saltar en el potro era como colocarte frente a una máquina de tortura. Ir al médico era supositorio o inyección asegurada. Una experiencia traumática…

disco-Yo-Fui-a-EGB-¿Ahora se aprecian menos las cosas buenas?

-Sería más dificil hacer una recopilación así sobre el momento actual porque hay de todo en abundancia. Más marcas de yogurt, más firmas de ropa, miles de estrenos… Sin embargo, de los 80 todos nos acordamos de los mismos bombazos taquilleros, los mismos anuncios de televisión… Antes disfrutábamos más teniendo muchas menos cosas.

-¿Se está perdiendo la ilusión?

-No es eso, pero al haber de todo… Por ejemplo, antes solo te hacías una foto en el día de tu comunión o en eventos muy importantes, y normalmente decían a otros “ponte tú también” y así la amortizaban. Mientras más gente mejor (risas). Ahora nos pasamos el día fotografiandolo todo. Tengo más imágenes de mi hija de nueve meses que de toda mi vida.

-¿Éramos más conformistas con lo que nos había tocado?

-No creas. Fuimos los primeros en querer algo concreto: las maquinitas que salían en la tele, las zapatillas de marca del momento… Los Reyes traían un juguete y había que elegirlo bien. Podíamos pasarnos un año deseando un disco hasta que lo teníamos. Era un proceso intenso. Luego era mucho más duradero, había que cuidar nuestro “pequeño tesoro”.

-Nos estamos poniendo melancólicos…

-El complejo de Peter Pan es muy propio de nuestra generación, pero siempre hay quien cree que, cuando recuerdas algo, estas anclado en el pasado. Está mal visto. Pero es que fuimos los primeros en tener una adolescencia larga, en madurar después… y pudimos disfrutar más del ocio que teniamos a nuestra alcance. Nuestros padres no tenían tiempo para eso. Se casaban pronto y formar una familia pronto parecía una obligación.

-¿Qué vendrá tras el libro?

-Un disco que sea como una banda sonora de la infancia con veinticuatro sintonías infantiles como Dartacan o los Fraguel Rock. Esas son las primeras canciones que nos aprendimos de memoria… ¡Y los padres también! Estaban Enrique y Ana, Teresa Rabal o Torrebruno, que daban conciertos y llenaban estadios. Ahora los niños están muy abandonados. Hay entretenimiento para bebés o ya para los que son mayores.

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