Una “estrella” que nunca se apaga

En su 75 cumpleaños, todas las miradas se ciernen sobre Julio Iglesias, mito de la música que, por primera vez en su carrera, ha tenido que bajar el ritmo laboral de una trayectoria marcada por el éxito

por Ricardo Castillejo

Las señales de alertan han saltado. Dicen que Julio Iglesias se siente mayor, que no quiere que se le vea en público, que no se siente a gusto con su cuerpo… Muchos son los comentarios en torno a este mito viviente de la música que hoy, en su 75 aniversario, todos tienen más presente que nunca después de su reciente vuelta a los escenarios en Uzbekistán. Allí, ante 5.000 personas, el cantante fue definitivo con sus palabras: “No os podéis imaginar lo que significa estar de vuelta después de dos años, es maravilloso. Gracias a la fortaleza de mi mente y mi corazón”.

En plena gira de ciudades como Dubái, Tel Aviv o Moscú, está claro que el intérprete no pasa por su mejor momento, sufriendo dolores de espalda bastante fuertes que le impiden tener un día a día normal y que, sobre todo, le dificultan bastante el movimiento (necesitando un fisioterapeuta continuamente, además de tratamiento médico para combatir las molestias). Eso, unido a un aspecto físico bastante lejano al que nos tenía acostumbrado, hacen que, de aquel conquistador que se llevaba a todas las señoras de calle, quede bastante poco.


Considerado la “estrella” española más trascendente, Iglesias ostenta dos récords Guiness: uno en 1983 como el artista que más discos ha vendido en más idiomas en el mundo y otro en 2013 como el latino que más álbumes ha vendido en la historia. Más de 2.600 discos de oro y platino, más de 350 millones de discos, más de 5.000 conciertos… Las cifras abruman en torno a este gallego que, fruto de un accidente, tuvo que dejar su carrera como futbolista para dedicarse a componer y, sobre todo, a interpretar cientos de títulos que le avalan. “La carretera”, “Hey”, “De niña a mujer” o “Gwendoline” son solo un ejemplo de las muchas melodías que atesora el que, según se calcula, posee una fortuna de más de 5.200 millones de dólares.


Casado el 20 de enero de 1971 con Isabel Presyler, Julio José Iglesias de la Cueva, su auténtico nombre, tuvo tres hijos de aquel matrimonio: María Isabel (“Chabeli”), Julio José y Enrique Miguel. En 1978 se separa y en 1997 vuelve a ser padre con Miranda Rijnsburger, una joven y bella modelo holandesa que, con el tiempo (el 20 de agosto de 2010), se convertiría en su segunda esposa y la madre de Rodrigo (1999), sus gemelas (2001) y Guillermo (2007). Una familia compleja en la que hasta ha tenido cabida un hermano del solista que éste tuvo con 61 años cuando su padre, el doctor Iglesias Puga, y su novia, Ronna Keitt, fueron papás.


Y es que, si por algo se ha caracterizado el apellido Iglesias es por tener debilidad por el género femenino (y provocar pasiones también en éste). Así, popular es la leyenda urbana que circula y que afirma que son miles las que han pasado por el lecho de este “latin lover” el cual, según la Enciclopedia del español en el mundo (presentada por el Instituto Cervantes en 2006), es el icono español vivo más buscado en Internet. Más de 50.000 búsquedas así lo atestiguan, superado solo por Picasso y Dalí y seguido por Antonio Banderas, Goya y Miró.
Por todo ello no podemos sino rendirnos a los encantos -y los logros-, de este nombre universal, de signo virgo, que hoy recibe dos regalos de incalculable valor. Seguir vivo y seguir siendo querido. Y que sea por mucho tiempo…

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