Alegría hasta en el adiós

 

 

Tras un mes en el Prado de San Sebastián, el Festival de las Naciones se despide hoy de Sevilla en la que ha sido una edición intensa y, como siempre, plena de emociones

 

por Ricardo Castillejo

 

Los datos hablan por sí solos. El Festival de las Naciones ha incrementado en un 25 por ciento sus visitas respecto a otras ediciones, convirtiéndose ésta en la más importante de sus 24 años de historia. Y es que, cada vez que llega otoño, los sevillanos esperan con impaciencia esta cita que, en este 2017 que entra en su recta final, arrancó el pasado 29 de septiembre en los Jardines del Prado de San Sebastián para clausurarse hoy, miércoles 1 de noviembre, fiesta de todos los Santos.

Más de cincuenta países de América, África, Asia, Europa y Oceanía han estado representadas en un espacio al aire libre donde el visitante puede disfrutar de todo tipo de espectáculos musicales y de una gran variedad de gastronomías que permiten conocer mejor culturas -algunas bastante lejanas- que, sin salir de nuestra ciudad, todo el mundo tiene al alcance de su mano. Pensando hasta en los más jóvenes por ejemplo, el Festival firma convenios, como los que le unen a la Fundación Cajasol y la Universidad de Sevilla, gracias a los que este colectivo goza de diferentes ventajas pensadas para colaborar con sus más mermadas economías.

Porque, si por algo se caracteriza este evento es por su vocación de ayuda y de colaboración con los más desfavorecidos. Esos a los que algunas personas y empresas dedican parte de sus esfuerzos y a los que aquí se reconocen con los Premios Solidarios, una fecha imprescindible en el calendario que nos traslada hasta los Reales Alcázares. Allí, hace pocos días pudimos ver desde a Mariola Orellana (que recibía el galardón para su marido, Antonio Carmona, de manos de su amiga Eugenia Martínez de Irujo) a María Vidal (la única intérprete viva del recordado espectáculo, “Azabache”), pasando, entre otros muchos, por Curro, la mascota de la Expo 92 que, en su XXV aniversario, también ha tenido -con diversas actividades- un lugar destacado durante todas estas semanas.

Un periplo que se ha dedicado a Suecia como pueblo invitado y en torno al que se crean más de 300 puestos de trabajo directos junto a 1.000 indirectos que corresponden en un 90 por ciento a proveedores locales. Con tristeza pues decimos adiós a esta fiesta de la diversidad seguros, eso sí, de que dentro de doce meses volverá a producirse el reencuentro con la que ya es como nuestra familia. Y es que las buenas energías siempre vuelven a coincidir en el camino…

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Una respuesta

  1. Alberto

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