Un corazón 50 años ‘partío’

Alejandro Sanz cumplirá medio siglo el martes, día 18, disfrutando de un momento vital sereno y, como toda su carrera, pleno de triunfos como el de su nueva canción, “No tengo nada”

 

por Pepe Zarza

 

50 años no se cumplen todos los días y menos estando en la cima del panorama musical español e internacional, como bien sabe Alejandro Sanz. El cantante celebra el martes su cumpleaños saboreando el éxito de ‘No tengo nada’, su último single -un adelanto del que será su duodécimo disco y que tiene enloquecidos a todos los fans-, que se lanzó el 30 de noviembre y que alcanzó, en 72 horas, 6 millones de reproducciones en Youtube (ahora acumula más de 16 millones).

Claro que cinco décadas dan para mucho y, aunque no sepamos qué planes tiene nuestro feliz cumpleañero para soplar las velas, estamos seguros de que no faltará una celebración en Miami, donde reside desde hace casi 20 años. Concretamente, fue en el año 2000 cuando compró su mansión en Miami Beach, en la misma isla donde tienen sus casas Jennifer López, Ricky Martin o Gloria Stefan, entre otras muchas ‘celebrities’ ¿Cuánto le costó la “broma”? Pues el artista gastó 6,6 millones de euros en la edificación, aunque hay que reconocer que el placer de disfrutar de semejantes vistas al Sunset Lake, con la ciudad de fondo y sin la presencia de fans ni nadie que lo conozca… no tiene precio. Al menos eso pensó él. Lo que está claro es que no tiene intención de regresar a España más allá de promocionar su álbum en estos meses o en junio para su gira (cuyas entradas ya están agotadas en Sevilla, Madrid, Barcelona y Elche).

Bronceado todo el año, en la “Costa del Sol americana” disfruta junto a su pareja, Raquel Perera, con la que se casó por sorpresa en 2012. El intérprete de ‘Corazón Partío’ tiene cuatro hijos: Dylan (7) y Alma (4) -fruto de este matrimonio-, Manuela (17) -de su anterior mujer-, y Alexander (15), que nació de una relación extramatrimonial con Valeria Rivera. De ellos, hace poco Dylan hacía que a su padre se le cayera la baba por Instagram: “Mi pequeño capitán ya tiene su versión con el piano”, comentó el orgulloso progenitor acompañando la publicación con un vídeo donde el pequeño cantaba su último tema demostrando que el arte familiar le corre por las venas pues, además de dar clases de piano desde hace un año, con solo siete años, le da también a la batería. Más allá, las dotes musicales que comparten todos los hermanos con sus respectivos instrumentos (Alexander toca el trombón y Manuela el piano), se suman a que los más pequeños reciben una educación multilingüística, es decir, en ruso, chino, árabe, inglés y castellano. Toda una preparación para seguir, como mínimo, la carrera triunfal de su papá.

Pero estar con sus niños no es la única forma tiene Sanz de salir de la vorágine de focos, fans y conciertos. Es de sobra sabido que le gusta cuidarse, ya que lo muestra por redes sociales cuando cuenta que es vegano (no come nada derivado de los animales) y que practica el crossfit. Además, le encanta coger su Harley Davidson y pasearse por las calles de la mencionada Miami.

A nivel profesional, han pasado ya algo más de tres años de su último trabajo, ‘Sirope’, y parece que la madurez de la edad va ser el hilo conductor del próximo, que saldrá ya en 2019. La experiencia le ha servido para echar la vista atrás y reflexionar ante los medios sobre cómo ha pasado el tiempo: “Cuando me di cuenta por primera vez del éxito y vi que cualquiera podía opinar de mí… Unos me llamaban ‘cantante de fans’, otros ‘cantante efímero’, los chicos no se llevaban muy bien conmigo… Mi reacción fue irme y me encerré en una casa en Sánlucar sin querer salir, me escondí durante seis meses”, pero salió y acabó comiéndose el mundo hasta el instante presente, con el inmenso periplo de actuaciones que tiene por delante y que está planeando diferente, eso sí, “para no perderse nada de sus niños”. El mejor regalo vital que a Alejandro le tenía deparado el destino.

 

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