Tú preguntas, el doctor Ortiz responde

Responsable de la afamada Clínica Teknobell, el doctor Francisco Ortiz, uno de los profesionales de la medicina estética más respetados de nuestro país, ha querido contestar las dudas más frecuentes de nuestros lectores al respecto de un sector fascinante gracias al que podemos ser mejores por dentro…. y por fuera

 

¿Qué se puede hacer para eliminar, o disimular, el código de barras?

El tratamiento más satisfactorio para un problema tan frecuente en las mujeres como es el código de barras, es la infiltración de ácido hialurónico. Con un producto de calidad y con la técnica adecuada conseguimos unos resultados altamente satisfactorios. Y no solamente eso: hidratamos y reforzamos la estructura anatómica de esta área tan delicada y tan importante en la belleza y armonía de la cara. La utilización de láseres fraccionados de CO2 o Erbio está indicada cuando el caso lo requiere para regenerar los tejidos, realizando un resurfacing de la piel de los labios en una o varias sesiones. Es muy importante, además, el cuidado posterior de los labios en cuanto a hidratación, abandono del hábito tabáquico si lo hubiera, y aplicación de productos de uso tópico que protejan la zona labial de los agentes externos.

¿Cómo se pueden combatir las ojeras?

El frecuente problema de las ojeras, depresión y oscurecimiento del surco yugal o de la lágrima, confiere al rostro un aspecto de cansancio y tristeza acusado. En medicina estética mejoramos las ojeras con dos terapias que suelen ir asociadas: Reposición del volumen necesario para solucionar el hundimiento del surco yugal con ácido hialurónico reticulado, un proceso seguro y prácticamente indoloro por el uso habitual de cánulas en esta área, que además va a hidratar y a disminuir la oscuridad al eliminar las sombras,
y Carboxiterapia para reducir la pigmentación de la ojera (una inyección controlada de CO2 medicinal, con fines terapéuticos y estéticos por vía subcutánea, que requiere la realización de 6/8 sesiones (1 por semana) y que es especialmente efectiva cuando la causa de la pigmentación es vascular (coloración azulada)).

Hay que saber envejecer con dignidad y yo le tengo terror a las agujas y a la anestesia. ¿Cómo funcionan este tipo de tratamientos? ¿Hace falta pasar por el quirófano?

Evidentemente el proceso del envejecimiento nos afecta de una forma irremediable y, aunque parezca exagerado, lo hace desde que nacemos. Pero yo creo firmemente que, independientemente de los cambios físicos que, en nuestro rostro y en nuestro cuerpo, nos van advirtiendo del paso inexorable del tiempo, es nuestra mente y la ilusión por estar vivos y disfrutar de nosotros mismos, y de todo lo que nos rodea, lo que realmente nos mantiene jóvenes. Eso sí, la medicina estética avanzada consigue suavizar y retrasar los signos de nuestro envejecimiento físico y hace posible que nuestra edad biológica, nuestro aspecto, sea el mejor en relación a nuestra edad cronológica.
Los procedimientos aquí son mínimamente invasivos, la utilización de cánulas y pequeñas agujas los hacen muy seguros y, las anestesias tópicas y los hialurónicos con lidocaína incorporada, los hacen prácticamente indoloros. Yo he tratado a cientos de personas con pánico a las agujas que, al levantarse de la camilla, no daban crédito a la confortabilidad del procedimiento y sus resultados.

Considero que en muchos casos el resultado es antinatural… ¿A qué se debe?

Los resultados antinaturales pueden deberse a muchos factores, relacionados en la mayoría de los casos con la mala praxis por parte de profesionales con dudosa ética y estética. Otras veces atendemos en consulta a pacientes que presentan diversos trastornos relacionados con la percepción de su propia imagen corporal que les provoca una insatisfacción permanente y obsesiva por los tratamientos estéticos médicos y quirúrgicos. Nuestra obligación es detectar a este tipo de pacientes y reconducir su problema, aunque lo que ocurre habitualmente ante nuestra negativa a cumplir sus deseos es que los propios pacientes deambulan de consulta en consulta hasta lograr sus propósitos. Algunos motivos que provocan resultados poco naturales:
-Uso de productos de baja calidad, semipermanentes o permanentes, y de poca moldeabilidad e integración tisular, debido a sus deficientes propiedades reológicas.
-Sobrecorrecciones por el uso de cantidades de producto de relleno excesivas, que provocan los rostros tipo “almohada”.
-Excesiva relajación y bloqueo de la musculatura facial por el mal uso de la toxina botulínica (“caras congeladas”).
-Cirugías plásticas agresivas que, a diferencia de un mal resultado -o alguna complicación por el uso de rellenos no permanentes o toxina botulínica-, son definitivos e irreversibles.

¿Qué precio tienen estos tratamientos?
Los precios son variables y están en función de las características y necesidades personales de cada paciente, tipo y calidad de producto, del profesional que realiza el tratamiento, de la política comercial de cada clínica, entre otras muchas variables. En cualquier caso deben estar enmarcados dentro de unos márgenes razonables de mercado y, en general, el usuario debe desconfiar de aquellas ofertas excesivamente baratas o excesivamente caras. Los clientes que acuden por primera vez para ser tratados, deben ser cuidadosos a la hora de confiar en un determinado centro de medicina estética o en un profesional concreto, aconsejándoles que manejen distintas opciones tras ser valorados y asesorados convenientemente. En cada presupuesto se debe especificar claramente, además del coste total, qué tipo de producto nos ofrecen. Más allá, el profesional y el centro médico están obligados a conseguir los resultados prometidos y a cumplir con las expectativas generadas con lo propuesto.

 

Clínica del doctor Ortiz

Avda. Presidente Adolfo Suárez nº14, Bajo A

Teléfono: 954 28 60 18 / 602 25 41 18

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