Silvia Pantoja “Mi sueño es envejecer junto a alguien”

La sevillana, que se encuentra viviendo a caballo entre México y su tierra, rinde con “A Marc Anthony” un personal homenaje a uno de los mitos actuales de la música

por Ricardo Castillejo

silvia-pantoja-01

Fotos: Jesús Bolín

A Silvia Pantoja no le gustan las polémicas. Y a la vista está. Siendo prima de una de las cantantes más mediáticas de los últimos tiempos, la sevillana se centró en su música desde el comienzo de su carrera y en ésas mismas sigue. Con un nuevo proyecto entre las manos, “A Marc Anthony”, la artista, tras el éxito televisivo que supuso para ella la participación en “Tu cara me suena”, se marchó a México, donde ha estado interpretando a la clásica “Carmen” de Bizet en un montaje contemporáneo muy aclamado. Inquieta por naturaleza, afronta ahora, a sus 47 espléndidos años, un nuevo proyecto con el que ya está logrando el aplauso de la crítica y del público. Es parte de la recompensa a una trayectoria que supera ya las tres décadas.

-¿Por qué te marchaste tan lejos?
-Estaba cansada de estar aquí y me apetecía cambiar de aires, con gente que no me conociera. Eso te motiva mucho puesto que es como empezar de cero. Imagínate con lo que llevo en esta profesión lo que es un país distinto, comida distinta, cultura distinta… Ha sido como una inyección de vida. Aquí cualquiera se cree que sabe de todo y en realidad no saben de “ná”. Hay mucha envidia y eso, aunque envidia exista en todos lados, aún no lo he visto en México. Allí cantas, aunque sea en una fiesta, y se vuelven locos. Me apena decir esto pero es así.
-¿Cuál es tu balance de los treinta años que lleva sobre los escenarios?
-Ha habido de todo. Cosas buenas, cosas malas… Lo mejor es que no he tirado la toalla ni la pienso tirar. Soy una persona muy cabezota y muy tenaz. Me apasionan los retos. He intentado hacer muchos estilos y me intento adaptar a las nuevas ondas que vienen. Por ejemplo “Tu cara me suena” (al que, al principio, era un poco reacia) me sirvió para saber que tengo mucha más versatilidad de lo que imaginaba. El balance es bueno. Tengo una madurez que antes no tenía. Ahora sé lo que quiero y lo que no. Miro todo desde otra perspectiva, con más tranquilidad. Lo que tiene que estar para ti, estará. Me dejo llevar y fluyo.
-¿Tu apellido ha sido más losa que ayuda?
-Todos los apellidos famosos son losa aunque en mi caso no habrá sido tanto porque sigo aquí. Si no me hubieran quitado de en medio. He tenido momentos álgidos y otros más bajitos pero no pasa nada.
-¿Por qué no has entrado nunca en conflictos de programas del corazón?
-Porque no es mi estilo. Soy cantante, me dedico a esto desde niña y eso es lo que he visto. Prestarme a un espacio de estos que hay tan de moda para hablar mal o bien de otros o contar intimidades no va conmigo ni con mi forma de ser. Presumo de ser bastante íntegra. No me agradan esos juegos porque no llevan a nada. Soy seria y no he sacado nunca los pies del plato y eso se recompensa.
-¿Te han puesto muchos ceros en un cheque para convencerte a ir?
-La verdad que sí. Y de algunos programas que eran muy conocidos. Pero no me interesaba. Lo contemplaba como “Pan de hoy y hambre para mañana”. Y eso que era una época en la que yo no estaba muy bien económicamente y me hubiera venido fenomenal. Amigos me decían que eran tonta por no aprovechar pero prefiero comerme un huevo frito con patatas en mi casa que faisán habiendo vendido lo que sea. Y menos de mi familia, a la que respeto por encima de todo.

marest-carmen-danta-y-silvia-pantoja

Silvia Pantoja junto a la doctora Carmen Danta, directora de la Clínica Marest. Foto: Jesús Bolín

-Hablando de familia, no has tenido hijos… ¿Es una espinita?
-A veces me da el punto y otras pienso que con el ritmo de vida que llevo es imposible. Me haría falta una estabilidad que necesitaría en ese sentido. Tampoco he dado con la persona adecuada porque aún conservo esa fantasía de ser madre con un padre. Para tener un hijo hay que llevar las bases muy bien asentadas.
-¿Qué te ha sucedido en el terreno amoroso?
-Pues que, como te digo, no ha venido el que tenía que venir o tal vez aún me quedan por pasar más experiencias. Son aprendizajes. Si echo la vista atrás, mis parejas –que tampoco han sido tantas-, no tienen nada que ver una con la otra. Han sido prototipos distintos pero aun así no se ha llegado a un entendimiento final.
-¿Has cambiado a la hora de plantearse algo con alguien?
-Sí, claro. Quiero personas que me hagan la vida fácil. Las mujeres tenemos tendencia en fijarnos en chicos malotes y a mí eso ya no me gusta. Una amiga me explicaba que están los “alfas” y los “betas”. Los “alfas” son los dominantes, los que te hacen sufrir y yo he tenido de esos bastantes. Prefiero un “beta” que esté pendiente mía y que me mime como una rosa. Lo que pasa es que esos, desgraciadamente, no abundan y hoy día todo esto es complicado porque no aguantamos nada aunque en el fondo me encantaría. Soy una romántica empedernida. Mi sueño es envejecer junto a alguien, como en “El diario de Noa”, mi película favorita. Un amor para toda la vida.

(Visited 1.226 times, 1 visits today)

Déjanos tu opinión