Rosario “La Tremendita”: “Para mí el flamenco es como el vino o como una droga”

 

La artista sevillana, uno de los jóvenes valores más destacados del cante actual, compone, interpreta y produce su tercer trabajo discográfico, “Delirium Tremens”, que presentará el próximo 20 de febrero en el Teatro Central

 

por Pepo Rocha

 

Vinculada por nacimiento a Triana, y al flamenco por su padre -el cantaor José ‘El Tremendo’-, Rosario derrocha arte por los cuatro costados que le ha llevado a pisar escenarios nacionales e internacionales a lo largo de su trayectoria como profesional. Su participación en los concursos más importantes de su género (Nacional de Córdoba, Antonio Mairena, La Unión) y su trabajo en compañías de baile -desde Belén Maya, a Rocío Molina o Rafaela Carrasco- la consolidaron como intérprete hasta que en 2008 decidió invertir en sí misma para alumbrar su faceta como compositora, con dos trabajos ampliamente reconocidos por la crítico al que se suma este último, que salió ayer al mercado, donde la artista ha encontrado la inspiración en la obra de dos poetas relevantes del siglo veinte, el español José Ángel Valente y la estadounidense Anne Sexton, fruto del contacto en su última etapa con la poesía contemporánea. Una incursión por una variedad de palos en los que se alternan los más tradicionales, como la soleá, la bulería o la rumba, con otros menos frecuentes, como la mariana, la serrana o los cantes de “abandolao”.

Fotos: Remedios MÁlvarez

 

-¿Se puede ser a la vez moderna y flamenca?

-Por supuesto, soy flamenca porque he nacido y me he criado en este mundo. Y me considero moderna también porque no vivo ajena a lo que me rodea y voy con los tiempos.

-¿Está bien visto eso a los ojos de los puristas?

-Afortunadamente he sabido alejarme de todos los prejuicios que rodean a los que defienden la pureza en el flamenco. He podido ver a lo largo de mi trayectoria una realidad artística basada mucho más en la creatividad y en la libertad de expresión, aunque mi  manera natural y mi lenguaje es el flamenco. No sé si esto lo pueden entender bien algunos sectores de este arte pero creo que, si una misma se entiende, ya es importante. No me considero más avanzada que ninguno, ni menos purista que otros. Me he criado en la tradición y tengo los conocimientos suficientes y me muevo en este mundillo de una manera libre sin ningún tipo de ataduras.

-El nombre de tu disco, “Delirium Tremens”, implica una relación casi dañina hacia algo que deseas, ¿así es para ti el flamenco?

-Por supuesto, para mí es como puede ser el vino o una droga. Algo que te engancha. Es mi esencia, mi familia, prácticamente lo entiendo como mi idioma… Normalmente digo que practicar este arte no es cómo lo cantas, sino cómo eres. Concretamente en el disco es un estado de crisis continuo, a nivel artístico y emocional. Hay quien pueda considerarlo como algo negativo u oscuro pero, cuando contemplo el trabajo que sale de mí, se convierte en lo más positivo que puedo ofrecer a la vida. Soy muy extremista para todo y eso se nota en el resultado final. Estoy muy satisfecha con el camino que emprendí y esto me carga de energía para seguir pisando fuerte las tablas de los escenarios.

-¿Es un arte que atrae a los jóvenes?

-Por suerte hay una generación de artistas actuales que trata de comunicarse con un gran número de personas y centramos todos nuestros esfuerzos por crear ese interés que atraiga a cuanta más gente mejor. Yo, por ejemplo, tengo un sobrino de tres años que, cuando escucha mi música y le pregunto qué le parece, si se conmueve es porque funciona y gusta. Atrás quedó la época donde el flamenco era una expresión artística para una minoría…

-¿Estarías dispuesta a cambiar tu estilo por vender más discos?

-Soy partidaria de ofrecer al público tu verdad más absoluta. Hay que desnudar tu esencia. Entiendo que haya artistas que antepongan los intereses comerciales, pero creo que al final no acertarás. Uno tiene que ser consciente de dónde viene y es válido tocar flamenco con un bajo eléctrico, como puedo hacerlo en mi caso, pero respetando los orígenes y la forma de entenderlo. A mí me vale la pena ser auténtica en el flamenco.

-Perteneces a una generación con una formación muy amplia… ¿Esto hace más o menos artista?

-He tenido la suerte de desarrollarme en familia, criarme en las peñas y conocer a mucha gente. También me he acercado a otras disciplinas que han enriquecido mi camino. He crecido al mismo tiempo con la poesía de Lorca y también con la popular. Creo que todo lo que aporta es bueno y amplia las fronteras de nuestro flamenco.

-No sueles vestir muy tradicional en tus actuaciones…

-(Risas) A mí nunca me llenaron los volantes y lunares…  He escuchado a gente completamente emperifollada que me ha tocado el alma mucho menos que algunos vistiendo a su manera y estilo. El traje no te hace. Es una manera de sentir, de expresión y de verdad que está muy alejada de los tópicos y de los clichés con los que han aliñado al flamenco durante mucho tiempo.

-Colaboran en tu álbum Estrella Morente y Josemi Carmona…

-Son dos personas a las que admiro y quiero como figuras y personas. Fue una experiencia muy bonita y enriquecedora y todo un lujazo poder contar con ellos.

-Por cierto, ¿cómo será tu presentación en Sevilla el día 20?

-Al ser un proyecto que se grabó en directo, lo siento muy vivo y puede ir creciendo conforme voy evolucionando durante la puesta en escena. Lo que sí te aseguro que será un formato muy especial, el del Teatro Central, que estoy segura que no va a dejar indiferente a nadie.

 

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