Renacimiento más allá de los cincuenta

Brad Pitt cumple mañana 54 años, madurez en la que, por sus circunstancias personales, su vida -en torno a la que se ha desmentido un romance con Jennifer Lawrence- ha dado un giro de 180 grados

por Ricardo Castillejo

 

Dicen que tienen una gran conexión pero también dicen que, más allá de eso, no hay nada. Brad Pitt, que en septiembre de 2016 se separó de su exmujer, Angelina Jolie, no parece encontrar a otra “media naranja” con la que compartir su corazón. Y eso que J.Law también lo acaba de dejar con el director de cine Darren Aronofsky, pareja suya durante un año. Sea como sea, al inolvidable protagonista de películas como “Troya” o “El increíble caso de Benjamin Button” no dejan de salirle supuestas novias y, desde su ruptura con su esposa, se ha rumoreado desde sobre un “affaire” con Kate Hudson (que ella se encargó en desmentir enseguida confesando que hacía como cuatro años que no le veía) hasta que había pedido perdón a su antiguo amor, Jennifer Aniston, con intención de… ¿reconciliarse?

No está por la labor Pitt de enamorarse a pesar de que, en su caso, hablamos del considerado uno de los hombres más atractivos del Séptimo Arte. Ése que mañana mismo cumplirá 54 años y que comenzó su carrera colaborando en míticas series como “Dallas” o en producciones como “Thelma y Louise”. Ése que siempre ha intentado huir del calificativo de sex symbol, apostando por proyectos que demostraran sus dotes y su talento profesional. Ése por el que suspiran varias generaciones de mujeres (y hombres) y que, a pesar del paso del tiempo, conserva intacto su atractivo.

Nacido en Shawnee (Oklahoma, EEUU), William Bradley Pitt, su auténtico nombre, se crió en un ambiente de religión bautista y entre sus ascendentes se encuentran ingleses, cherokees, seminolas, escoceses, galeses, norirlandeses, irlandeses y alemanes. Una auténtica bomba genética que dio como resultado a este señor de 1.80 de estatura que ha compartido su vida con Robin Givens, Juliette Lewis, Sinitta o, sobre todo, las mencionadas Jennifer Aniston y Angelina Jolie.

Con la primera se casó, después de coincidir en la serie “Friends” un año antes, en el 2000, llegando a formar un matrimonio envidiado que, a pesar de todo, terminaría en divorcio en 2005. Justo un mes después de ese momento aparecieron unas fotografías que apuntaban a que Brad había encontrado sustituta en su compañera de reparto de “Señor y Señora Smith”, formando juntos el tándem histórico de “Brangelina”. Once años después -y seis hijos, tres adoptados y tres naturales- de aquello se sembró el escándalo cuando se anunciaba el final de esta historia y el principio de una nueva etapa para nuestro cumpleañero que, desde entonces, ha tenido que replantearse muchas cosas.

Para empezar, Pitt, en una entrevista a la revista CQ, confesó cómo ha pasado gran parte de su camino enganchado a adicciones como las drogas o el alcohol. “No puedo acordarme de un solo día desde que acabé la universidad en el que no haya bebido, no me haya fumado un porro o algo así. Para mí este periodo ha sido para descubrir mis debilidades y fallos y hacerme responsable de ellos”, reconocía en la publicación el artista para continuar. “Recuerdo algunos momentos en mi vida en los que me cansé de mí mismo. Y este es uno de ellos». Bajo la imagen de alguien muy hundido, este mito Hollywoodiense actual pasó el bache de su desamor perdiendo muchos kilos y mostrando en público un rostro demacrado. Sin embargo, su alma sigue siendo la de un luchador y, batallando para dejar atrás esos vicios insanos, su propósito actual es lograr la custodia compartida de sus niños, algo a lo que la madre de los pequeños se niega por desconfianza a que él esté de veras preparado.

Así, más de un año después del fracaso emocional que ha supuesto el pack Brad Pitt-Angelina Jolie, ambos siguen enzarzados en una batalla judicial donde, al menos por parte del intérprete (dispuesto a dar lo que sea necesario), el dinero no es el mayor problema. Con la posibilidad de ver a su familia una vez en semana, y habiéndose puesto todos en manos de profesionales de la psicología, lo único claro es el comunicado conjunto emitido hasta la fecha. Un documento donde se señala que han firmado un documento “para preservar los derechos de privacidad de nuestros hijos y nuestra familia manteniendo todos los documentos legales confidenciales y contratando a un juez privado para que tome las decisiones legales necesarias y para facilitar la resolución de lo que queda pendiente”.

“Todas mis debilidades nacen de mi arrogancia”. Una frase en la que Brad Pitt ha desnudado su interior, aceptando sus errores con intención de estar en paz con él mismo para, desde ahí, crecer hacia nuevos horizontes personales.

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