Raúl Rodríguez: “Tengo la sensación de ser un forastero de mí mismo”

Su completa formación -y sus continuos deseos de superación- le han llevado hasta “La raíz eléctrica”, disco-libro donde Raúl Rodríguez, hijo de la cantante Martirio, demuestra por qué es considerado uno de los mejores músicos de la actualidad

 

por Ricardo Castillejo

 

Se licenció en Geografía e Historia y Antropología por la Universidad de Sevilla pero ha sido la música la que ha llenado sus días, sus tardes y sus noches y a la que ha dedicado gran parte de sus 43 años de vida. Nacido en un seno -es hijo de Martirio-, donde la mezcla de estilos es el lenguaje artístico más habitual, el sevillano Raúl Rodríguez apuesta ahora por una fantástica producción, “La raíz eléctrica”, en la que no solo investiga en el rock andaluz, el flamenco o el son cubano sino donde, más allá, presenta un sonido diferente desarrollado con el Tres Eléctrico, instrumento inventado por él y que no hace sino confirmar sus infinitas inquietudes a la hora de crecer como autor y como intérprete.

-En un momento en el que pocos invierten en productos musicales, lanzas nada más y nada menos que un disco-libro casi de lujo…

-Bueno, yo confío mucho en el poder creativo, en general, y en que, en la valentía de hacer canciones, está la valentía de soñar con una realidad mejor. Hacer temas nuevos es algo casi heroico hoy día. No hay financiación ni cobertura. La gente se dedica más al tributo, al “cover” del patrimonio antiguo y, precisamente por eso, arriesgar es mucho más necesario que nunca. Vivo para la música, no de la música.

-Lo tuyo es la fusión en un país, España, donde gusta etiquetar todo. ¿Dónde te sientes ubicado tú?

-Yo tengo la sensación a veces de ser un forastero de mí mismo. No estoy afiliado a ninguna cofradía sonora sino en medio de muchas cosas. Vivo en la frontera de todas las músicas porque, en parte, he crecido en ese entorno con mi madre, Kiko Veneno o Pata Negra. Es un lenguaje más propio de la época en la que estamos. Todos convivimos y estamos obligados a llevarnos bien.

-Martirio y tú, habéis realizado propuestas de las que luego han bebido otros que las han popularizado más… ¿Aceptáis bien eso?

-Suele pasar. Cuando presentas algo que nadie ha hecho antes necesitas un tiempo para que esa propuesta se asiente. El dinero suele llegar más tarde que la creatividad.

-Muchos confunden ser profesional de la música con ser famoso, ¿verdad?

-Hombre, cuando era pequeño se era famoso por ser algo especial. Ahora la fama en sí misma se ha convertido en una profesión pero yo vivo de espaldas a eso desde que tenía 13 años, a pesar de ser hijo de quien soy. Algunos periodistas desconocen que Martirio y yo somos madre e hijo porque nunca hemos explotado la vertiente de la fama. Ni hemos hecho un reportaje de los dos, ni una exclusiva, ni ella se ha quitado las gafas… Soy un prototipo totalmente contrario a un hijo de famoso.

-¿La sombra de tu madre te ha pesado?

-Probablemente por no haber explotado esa veta que te comentaba nunca me he sentido mal y he podido crecer como persona sin presiones de ningún tipo. Tenemos una carrera permeable en la que entramos y salimos en función de los proyectos. No es un negocio familiar y todas son sensaciones positivas. 

(Visited 129 times, 1 visits today)

Déjanos tu opinión