Pedro González: “Soy descarnado y cruel. No es una “leyenda negra. Es una realidad”

Segunda parte de la entrevista exclusiva con el presidente de “Qlamenco” -toda una confesión sincera (y en cierta forma de arrepentimiento)-, sobre una trayectoria de éxitos en la que, “We love flamenco” ya no es una herida abierta

por Ricardo Castillejo

Continuamos conociendo las reflexiones que Pedro González, presidente de la Asociación Qlamenco, realiza sobre la moda flamenca, SIMOF, certámenes como “We love flamenco” y un camino de entrega absoluta a un trabajo que, mucho más que eso, es una pasión a la que ha entregado gran parte de su vida… y de su salud.

-¿Cuál es tu vinculación actual con SIMOF?

-Vuelvo a la dirección artística. No sabía si, por mis avatares personales, me sería posible, pero espero tener mi cometido que es poner mi grano de arena y, sobre todo, no soltar las riendas. La creatividad hay que reconducirla porque, aunque no exista un gusto universal, sí existe una experiencia universal que te da, en cualquier ámbito, un poder para encauzar esa energía que te viene como una corriente de vida que, de repente, explota. Es decir, que si tú quieres para un desfile un burro en el escenario, debemos valorar y ver que no la líe. Hay que saber qué es posible y qué no por respeto a los medios y al público.

-Eres un personaje clave en la moda andaluza, pero hay una “leyenda negra” sobre ti que te señala como alguien duro y hasta cruel…

-Hay un Pedro González que, con el paso del tiempo, ha ido asumiendo sus miedos. Mis bloqueos y mi responsabilidad extrema han hecho que, por mi falta de talento emocional, que no conduzca bien esos temores y eso ha desembocado en encuentros y desencuentros muy importantes ante los que solo puedo pedir perdón por el daño que pueda haber hecho, que lo he hecho, y resarcirlo en la medida en la que pueda. No es una virtud ir de cabrón por la vida porque, además, cuando he llegado a mi casa he tenido espasmos intestinales, no he podido dormir, he estado con dos depresiones fuertes durante mucho tiempo… Me he llevado los problemas a cuestas, pero también te digo: los que más duros han sido conmigo por mi carácter creo que deberían estar agradecidos porque tal vez sin mi disciplina y mi crudeza -y reconozco que soy descarnado y poseo un humor bastante negro-, muchos de los que están, no estarían, y muchas modelos y muchas Misses, no lo serían ni lo hubieran sido. Más allá, detrás de mí estaba Raquel Revuelta, que es la mujer que más me ha enseñado a tratar a los demás. Por lo demás, no es una “leyenda negra”. Es una realidad.

Si ser mejor persona pasa por el peloterío, por el “sí, Bowana”, por decir sí a todo e ir a todas las fiestas donde va todo el mundo… entonces yo soy la secretaria del demonio”

-¿Cuál es el precio que se paga por ser tan claro?

-Que te juzguen de una forma, pero sin empatía. Se respeta tu trabajo sin conocerte a nivel íntimo. Porque si ser mejor persona pasa por el peloterío, por el “sí, Bowana”, por decir sí a todo e ir a todas las fiestas donde va todo el mundo… entonces yo soy la secretaria del demonio. No voy a hacer ninguna concesión que no pase por mi voluntad, aunque, a la hora de la verdad, estoy para todo. He ayudado, he creado colecciones a algunos que me da hasta vergüenza que se llaman diseñadores, me han intimidado, me han tirado los tejos para sacarme las ideas y luego han vuelto sus caras… Y no digo nombres porque tengo que cuidar mi corazón.

-¿“We love flamenco” es una herida cerrada?

-Más que una herida fue un divorcio premeditado, una operación sin anestesia y una hostia brutal que vino de manos de quienes yo había cuidado mucho. Se podía haber hecho de otra manera, pero está bien para el sector que existan otras opciones y ellos están haciendo una labor extraordinaria. Tienen un grupo de clientes que merecen otra plataforma y otras fechas. Si eso lo hubieran hecho otras personas no hubiera sido una herida, hubiera sido un coraje, pero hay médicos que ya no me interesan. A Javier Villa, que trabajó conmigo, le tengo mucho cariño y siempre ha tenido un mensaje para mí en instantes duros en los que lo necesitaba.

Raquel Revuelta, sin duda, es la flamenca más espectacular que he visto. Resume la belleza del Sur, la curva, la destensión y la conjunción de la feminidad sin la frialdad de la modelo”

-¿Necesitaría SIMOF una selección para evitar que pase quien tenga el dinero para costearse un desfile sin ciertos parámetros de calidad?

-Se está en ello y probablemente habrá un comité de selección que reeduque y eduque. Cuando las clásicas quieren ponerse modernas es muy difícil, a no ser que se rodeen de jóvenes. Hay que revisionar el lenguaje, pero no pretender tener veinte años (edad en la que se posee un imaginario visual y un lenguaje que luego cambia). Sea como sea estamos hablando de empresas y, al final, deben ser rentables.

-Avánzanos algo del 25 aniversario del Salón…

-Es que no tengo ni idea. Aún no existe un timing de acciones, al menos que yo sepa. He mantenido algunas reuniones, con algunos diseñadores, pero poco más.

-¿Cómo resumirías este cuarto de siglo de SIMOF?

-Moda flamenca. En el 93 no se hablaba de “moda flamenca” sino de trajes de gitana.

We love flamenco”, más que una herida fue un divorcio premeditado, una operación sin anestesia y una hostia brutal que vino de manos de quienes yo había cuidado mucho”

-Uno de los objetivos de todo esto es embellecer a la mujer… ¿Cuál es la flamenca más espectacular que has visto?

Raquel Revuelta, sin duda. Es la que resume la belleza del Sur, la curva, la destensión y la conjunción de la feminidad sin la frialdad de la modelo. Ni es muy alta, ni muy baja, ni muy delgada, ni gordita, su cara es andaluza pero no es la típica cordobesa… Está muy guapa de flamenca.

-¿El hombre nunca tendrá cabida en la moda flamenca?

-Yo creo que no. Soy muy machista para eso. Es como una mujer en el toreo. Un torero sin paquete, ¿qué es? Y eso no significa votar a VOX… Un hombre vestido de flamenca sí que me parecería maravilloso, pero es que, en la Feria, ellos siempre han sido muy tradicionales: de corto para los toros y de traje para la noche.

-Imagina, ya que lo has mencionado, un traje de flamenca para ti…

-No sería nada sexy, ni enseñaría las piernas (los tobillos sí, fuera). No llevaría el pelo suelto y usaría flores naturales. Mangas importantes y lunares mezclados con flores, palabras y labios…

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