Mansfield: El sujetador que siempre soñaste y nunca encontraste

Ana Rodríguez tiene claro que su principal preocupación es asegurar a todas sus clientas, desde Sevilla, que encuentren un sujetador adaptado a su pecho, sin importar ni el tamaño ni la forma.

por Sevilla Magazine

La historia de Mansfield comenzó con los problemas que su propietaria, Ana Rodríguez, sufría desde joven a causa del tamaño de su pecho: “Iba con mi madre a comprarme ropa de baño o sujetadores y salía llorando”, recuerda. Unos complejos que con la edad los superó o, al menos, aprendió a convivir con ellos hasta que, tras tener a su hijo, su envergadura creció. Así, sin pensárselo dos veces decidió poner fin a la situación y comprar un sujetador especial de lactancia, situación que volvió a convertirse en un tormento: “Empecé a ir a las corseterías de aquí de Sevilla y no había nada. Hasta me miraban con cara de sorpresa al ver mi pecho”. Sin embargo, en una de ellas le indicaron que había un modelo disponible y que, aunque el precio era bastante elevado, podía llegarle en varios días. Esperanzada y sin alternativas, cuando fue a probarse el pedido, apareció otra decepción: “No me quedaba bien y la chica me advirtió que mi talla no existía”, resurgiendo sus miedos e inseguridades. “Volví a sentirme como cuando tenía 19 años, preguntándome por qué mi cuerpo es así”.

Fotos: Jesús Green

Entonces, la pareja de nuestra protagonista la animó para que, como último recurso, usara Internet y buscase, abriéndose un mundo nuevo para Ana: “No solo había de lactancia, había normales, bañadores… Todos de mi talla y más”. Con la experiencia de varios años probando estos sujetadores, y a pesar de la confusión del tallaje vía Internet, aprendió a cómo estos tienen que adaptarse verdaderamente. “Como la mayoría de firmas no tienen más allá de la copa D o E, tampoco sabemos cómo nos tienen que quedar realmente. Creemos que tenemos que entrar en ese tamaño que nos ofrecen, cuando no es así”. Un abanico de posibilidades que se abrió ante sus ojos y una idea, la de traer todo eso a España, que estuvo rondándole en la cabeza durante un tiempo hasta que, tras un breve desempleo -y usando sus conocimientos como orientadora profesional-, decidió abrir Mansfield en mayo de 2018, gracias a la insistencia y ayuda de amigos y familiares.

Así, Ana buscó el nombre de la tienda entre apellidos de actrices conocidas y dio con una foto de Jayne Mansfield que le hizo tenerlo claro y no demorarse en darle forma. “Mi negocio de cara al público es una tienda de lencería, pero en realidad consiste en el “Bra fiting”, es decir, buscar un sujetador adaptado a cada caso”. Un problema que concierne a un alto porcentaje de la población: “Solo dos, de quienes me han visitado, sabían su talla correcta ya que, en los grandes centros comerciales, no hay nadie especializado en asesorar sobre esto y darle a cada una lo que necesita. Muchas que tienen pecho, por ejemplo, no han usado un sujetador sin tirantes en la vida, porque se les cae y les quedan grandes de contorno. Por eso, cuando descubre que aquí se lo ponen, y se les ajusta a la perfección, se sienten felices”, comenta Ana segura de que en su catálogo hay lencería para todos los gustos. “Contamos con opciones para flamencas que quieran realzar su escote, señoras que lo que buscan es un reductor o incluso sujetadores con una faja adaptados a cualquier tipo de cuerpo, para bodas y eventos.

Otra de las novedades para la temporada de la Feria son las “bandelettes”, las cuales nuestra interlocutora explica así: “Son como una liga pero sin media, para que no te rocen los muslos y sin que te dé el calor del culote o de la faja. Por sus características también se lo llevan muchos hombres para hacer deporte”. Al final, desde este establecimiento se intenta dar cosas nuevas que no existan habitualmente en la mayoría de tiendas, convirtiéndose en una gran “solucionadora de problemas” pues, ante los grandes retos que le proponen las clientas, siempre encuentra una salida. Tanto personas con mucho pecho, como con muy poco, acuden a Mansfield en busca de sostenes con copas desde la A hasta la P, y de contorno, desde la 75 hasta la 120. Recordemos, además, que muchos problemas de espalda son consecuencia de no estar bien asesoradas al no estar cómodas con ningún sujetador y no usar, la mayoría, la talla correcta.

En cuanto al precio, la media de estos sujetadores poco convencionales es de unos 50 euros e internet será el próximo paso, aunque, mientras, se realizan unas fichas personales con los datos de la usuaria en las distintas marcas disponibles por si un familiar, en algún momento, acude a comprar un regalo o por si la propia clienta no puede ir presencialmente en ocasiones posteriores. Aparte Mansfield ofrece también ropa de baño con tallas distintas, arriba y abajo, moldeadas perfectamente al contorno. Al final, con lo que su propietaria se queda es con la alegría de poder satisfacer a quienes están pasando por lo mismo que ella pasó: “Vienen las chicas con su madre, como iba yo, incluso sin hablar porque piensan que es más de lo mismo, pero en el probador se les cambia la cara y se ponen contentas, se ilusionan. Se me saltan las lágrimas porque es muy emocionante compartir eso”.

Un negocio único en Sevilla, con marcas que no pueden encontrarse en otro lugar y con diversos productos, más allá de los mencionados, que van desde braguitas con relleno en el trasero para el traje de flamenca hasta tiras ajustadoras. Lencería universal, al alcance de tu mano.

c/ San Juan de la Palma,20 Local
Correo electrónico: hola@mansfieldbra.com
Instagram: @mansfieldsevilla
Facebook: @mansfieldbra
Tf.: 664251870

(Visited 89 times, 4 visits today)

Leave a Reply