Los mejores editoriales de la temporada: Sandra Barneda

2017-2018 ha sido una temporada muy intensa para SEVILLA MAGAZINE, realizando en estos meses aplaudidos editoriales de moda y entrevistas de entre las que, este verano, queremos recordar algunas de ellas… como Sandra Barneda.

 

por Ricardo Castillejo

 

Todo un reto lucir nuestra moda para esta periodista de amplia trayectoria televisiva a la que todos conocemos por programas, muchos de ellos en Telecinco, como “La Noria”, “Hable con ellas”, “Gran Hermano” o el recién estrenado “Supervivientes”. Más allá, esta catalana de 42 años saltó a la prensa “del corazón” por su confesión de su homosexualidad, en directo y frente a las cámaras, y, en especial, su relación con Nagore Robles, concursante del mencionado “GH” con la que, por cierto, podría contraer matrimonio. Sin embargo, nuestra protagonista acepta todo con naturalidad, haciendo fácil, e interesante, tratar con ella cualquier tema. Sea de la índole que sea.

La periodista posa con un modelo de la nueva colección de Ana Morón.

-Tu nueva novela se construye sobre los cimientos del agua, otro elemento dentro de una tetralogía que estás dedicando a la mujer y que construyes sobre los elementos…

-Sí. Son títulos independientes basados en el círculo de la vida y en homenaje al colectivo femenino. Pocas veces existen protagonistas mujeres de mediana edad en textos de aventuras y, gracias a “Las hijas del agua” en concreto, aunque el argumento es complejo, he vuelto a ser niña y he vuelto a jugar. 

-¿Ha sido ser mujer una ventaja para ti?

-Es que no sé cómo hubiera sido siendo un hombre con lo que no te puedo contestar a ciencia cierta… De lo que conozco, siendo mujer para mí ha sido un viaje maravilloso y enriquecedor del que voy despertando. Nosotras, por los tiempos que nos han tocado, estamos como mucho más despiertas y nos cuestionamos más todo. El hombre parte con ventaja porque no ha sido cuestionado en el foro social.

La escritora vestida con un traje de la nueva temporada de Ängeles Verano.

-¿Envidias algo de ellos?

-Su facilidad para parar la mente. No son barrocos mentalmente y eso me encanta. Son muy claros en ese sentido. Cuando algo no lo resuelven, no entran en una centrifugadora (que es más la mente femenina).

-¿La peor enemiga de la mujer es otra mujer?

-No, no. No sé si esas conclusiones son fruto de un patriarcado que aún existe pero es una chorrada como una catedral. Una mujer inteligente jamás sería enemiga de otra solo por serlo.

-Ya que mencionas los estigmas… Al periodista que hace “tele” (asociada a espectáculo) suele costarle poder demostrar que es bueno en campos como la escritura, ¿no?

-Hay una tendencia a encasillar. Empecé con deportes, hice informativos, un “reality” como el bus, me fui a Estados Unidos y produje y rodé documentales, volví a las noticias en Telemadrid, después llegó Telecinco con muchos formatos… Tienes que creer en ti, no perder el tiempo en convencer a nadie de nada. No somos el plato preferido de todos y yo solo pretendo ser lo más honesta con mis deseos, mis sueños y mis limitaciones, sin perder de vista el disfrute. Cuando te dejas llevar te sientes más libre y más ligera. La flexibilidad para la mente va muy bien mientras que la fijeza es mala. Me siento comunicadora y el medio es lo de menos. En mi caso la televisión alimenta mi ego y la escritura, mi humildad.

-¿Eres una “estrella” de la “pequeña pantalla”?

-¿Por qué no? No tengo miedo a reconocer que soy una “estrella” de la televisión si eso es ser uno de los rostros que ocupan los principales programas de la televisión española. Pero no soy una “estrellada” por la fama. Todo tiene su doble filo y hay que aceptarlo. Como cuando era más joven y renegaba de mi belleza en virtud del intelecto. Hay que buscar el contraste y la ley del equilibrio. En la “tele” pesa la imagen, aunque yo no quiero ser esclava de ella. Por eso en mi día a día voy más sencilla. No me gustaría verme como Dorian Gray.

La presentadora de “Supervivientes” vestida por Aires de Feria.

-Tu popularidad, el hecho de que confesaras tu homosexualidad en un directo o tu relación con Nagore Robles han provocado el que la prensa “rosa” se haya fijado en ti… ¿Lo llevas bien?

-No es plato de mi gusto y he tenido que pasar un proceso para manejarlo bien. Estaba siendo infiel a mí misma por miedo al “qué dirán”. A mis padres les conté mi condición sexual porque mis hermanos, conforme crecieron, llevaban a casa a sus parejas. Yo parecía que no tenía y nadie me preguntaba. Se estaban perdiendo una parte esencial de mi vida. Luego, en el plano profesional, también noté que me estaba restando. Mis parejas tampoco eran partícipes de nada laboral porque todo estaba separado. Empecé a pensar que eso era muy injusto hasta que apareció alguien muy popular y comenzaron a seguirnos. Eso me ha servido para normalizar. De hecho, hace poco estrenó Jorge Javier Vázquez en teatro y fuimos y no pasó nada…

Sandra posa con un diseño de Carmen Acedo.

-Por eso tu compañera actual debe ser para ti un antes y un después, ¿verdad?

-Hombre, si te dijera lo contrario quedaría muy mal (risas). Todas las parejas que tienes son importantes porque siempre te enseñan algo. En este caso está siendo un revulsivo que me recuerda lo esencial que es ser fiel a uno mismo. Tengo mucho carácter y pararme y hacer que me dé cuenta de según qué no es sencillo. Por eso no soy fácil de llevar. Soy muy contradictoria. Sí que soy muy transparente pero la inquietud mental me juega malas pasadas y me hace ser muy cambiante.

-¿Qué te ha dado Nagore como pareja?

-Me hace sentir muy viva. Entiendo que eso es enamorarte. Hay quien decía: “Cuando es, ni aunque te quites, y cuando no es, ni aunque te quedes”. Ésta tenía que ser porque me intenté ir, por miedo a esa intensidad, y fue.

-¿Te consideras abanderada de las mujeres homosexuales?

-Ese abanderamiento te lo ponen los demás. Yo estoy tratando de, cuando me miro al espejo o voy a dormir, sentirme bien conmigo misma. No me parece que por tu género tengas que vivir limitado. A mí me engañó un periódico y me sacó del armario y puso la foto de la que era mi pareja, encontré en Wikipedia que me casé en 2009 y era mentira, me encerraron en un despacho para preguntarme de forma despectiva (sin atreverme a responder y sintiéndome muy mal) si me gustaban las mujeres… Hasta que llegó un momento en el que concluí que no podía estar asustada. Pero no por los demás, sino por mí. Si eso ayuda, fenomenal. 

-Por cierto, aludiendo al título de “Las hijas del agua”… ¿La maternidad está en tus planes?

-No la descarto. Es un tema que está ahí parado pero no es algo fundamental. Si se decide no ser madre no se está incompleta ni hay que señalar ni nada de eso. La ventaja es que estando con una mujer no tengo que ser yo la gestante.

Barneda camina por las calles de Carmona vestida por la firma Paco Álvarez.

 

Reportaje gráfico: Juanjo Moreno
Ayudante de fotografía: Ana Alba
Maquillaje y peluquería: Lole Díaz Ramírez (Equipo Paco Cerrato)
Producción: Iván Alcázar
Complementos: Florsali y Sabina
Ubicación: Hotel Frenteabastos Hostel&Suites (Carmona)

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