Los beneficios de la madurez

Ricardo Castillejo

Recuerdo, como si hubiera sucedido ayer mismo, la primera entrevista que le hice y de la que han pasado, nada más y nada menos, que veinte años. Dos décadas durante la que la todos la hemos visto crecer, profesional y personalmente, y que desembocan en un fantástico presente en el que se ha convertido en una “voz de España”, líder en ventas y con un nuevo trabajo, “Conóceme”, que supone su consagración definitiva como la gran artista que siempre ha sido.

Pastora Soler, más Pili Sánchez que nunca, ha sabido, con el paso del tiempo, dejar atrás muchas de esas cargas que, a veces –siendo conscientes o no-, nos echamos en la espalda y que no hacen sino lastrarnos un camino ya de por sí bastante complejo de recorrer. Sin embargo, y el suyo es el mejor ejemplo de ello, la combinación de talento, constancia y, sobre todo, ganas de crecer es una mezcla explosiva que, tarde o temprano, termina dando su fruto.

Por eso ahora nos ofrece el que sin duda es el mejor álbum de su carrera. Un disco de buenas canciones, con excelentes melodías y letras que transmiten multitud de mensajes de amor y desamor con los que todos podemos sentirnos identificados. Historias en las que, sus protagonistas, piden paciencia a su enamorado, le confiesan sus intenciones de cambio o reconocen que, ni siquiera las uniones más fuertes, están libres de un adiós inesperado. Interpretado a partes iguales con el corazón y su garganta privilegiada, Pastora ha encontrado en este disco el ÉXITO con mayúsculas convirtiéndose en “número uno” en ventas y viendo cómo las firmas congregan a cientos de admiradores que no hacen sino confirmar cómo ha acertado.

pastorasoler_fnacPosiblemente un reflejo, y una consecuencia también, de lo que le pasa en el plano íntimo donde su marido, Francis Viñolo, ha sido la clave para encontrar una felicidad que se le nota a la legua y que, es curioso, fue consecuencia de dar el que, sin duda, ha sido uno de los pasos más complicados de su vida: madurar, dejar atrás la niña que era para aceptarse en la piel de la mujer que hoy es. La amistad y la admiración que se profesaban uno por el otro avanzó y, sobre tan buenos cimientos, han construido una sólida relación que no hace sino darle satisfacciones y confirmarle que, a pesar de, en su momento, haberse negado a ella misma esos sentimientos, no es posible tapar el sol con un dedo.

Para mí es un honor haber sido testigo de esta evolución que relato y poder contarla hoy como la mejor demostración de que, igual que afirman por ahí, “solamente cuando madura cae el fruto de la fortuna”. Felicidades pues a Pastora por esta nueva etapa en la que estoy convencido de que, a pesar de que, lo bueno, es mucho ya, lo mejor está por llegar…

 

(Visited 379 times, 1 visits today)

Leave a Reply