Lo mejor del año: JAVIÁN

Tras separarse de su compañera sentimental de los últimos veinte años, y a pesar de estar poco receptivo para el amor, sabe que, cuando éste llega, es difícil escapar a él. De todo esto, y mucho más, hablamos con el que fuera concursante de la primera edición de «Operación Triunfo» en nuestro número de bodas de mayo, compartido con Famous y Hugo Salazar

Por Ricardo Castillejo

Forma parte de la legendaria primera promoción de “OT”, con lo que pocos como él para reflexionar sobre lo que ha supuesto esa experiencia de “casarse con el triunfo”. Recién separado de su compañera sentimental, después de una relación de dos décadas, a Javián se le acumulan los proyectos, aunque su tema “Si tú vuelves”, de Fórmula Abierta -junto a Geno y a Alex-, es uno de los que más ilusión le hacen. Más allá, sigue con su carrera en el “heavy”, con una banda de versiones de “Queen” y otra de temas de los 80 y como empresario con varios negocios en Punta Umbría al tiempo que ejerce de padrazo de su hija, Alexandra, de diez años.

-En 2018 decidisteis rescatar “Fórmula Abierta” con “Sin conexión” y seguís con el grupo… ¿Contento?

-Sí, mucho. Fue algo natural, no buscado. El reencuentro, con el documental, nos hizo darnos cuenta de que era algo que funcionaba muy bien en directo y con lo que nos sentíamos bien. En solitario parece que cuesta más todo, pero a los pocos meses Mireia nos comentó que quería relanzar su carrera y entendía que no era compatible (aunque yo, personalmente, creo que no interfiere).

-Sin embargo, tú como solista sí que haces algo, música heavy, que no tiene nada que ver… ¿Es fácil para ti?

-Me enriquece. El “heavy” piensa que lo suyo es lo único y lo mejor y yo eso lo pensaba con 18 años, pero hoy, con 44, no lo veo igual. Lo mejor puede ser, pero lo único, no. A mí me encanta escuchar una lista de artistas que no tienen por qué ser de heavy. Gracias a eso he descubierto muchas cosas que me gustan y “Fórmula” entra en ese concepto. Sí que tengo estilos que directamente no me agradan, como el electrolatino, que no voy a hacer. Nos han recomendado, por ejemplo, intentar el reggaetón, pero a ninguno de los tres nos convence. Nosotros hacemos pop y no letras de una niña que está en la discoteca y baila sexy conmigo, que es la base de los reguetoneros. 

Javián, con un conjunto de Álvaro Moreno de vaquero, chaleco y camiseta.

Yo entro en un camerino de “OT1” y está todo igual que hace dos décadas. Las mismas bromas, el mismo cachondeo, todo el mundo bromeando sin parar… A los de ahora los veo un poco estudiados, faltos de frescura”

-¿Hay muchas diferencias entre la primera etapa del grupo y ésta?

-Muchísimas. La primera que no estamos con una discográfica potentísima que, sin obligarte a nada, te indica hacia dónde debes tirar. Somos muy libres, adultos, hacemos lo que nos da la gana y eso se nota. Llevamos mucho en el negocio y conocemos a mucha gente del sector con la que sabemos por dónde tirar. 

-El elenco de “OT” al que perteneces sois compañeros y amigos… ¿No hay celos artísticos entre vosotros?

-Cero. Si lo ha habido entre alguien estoy exento de ello. Todo es totalmente sano y nos da mucha alegría de que a cada uno le vaya lo mejor posible. Al principio sí pensabas que llegar muy alto era lo mejor, pero con el tiempo entiendes que el éxito no se basa en conseguir más. La envidia queda aparte. Puedes ser un “número uno” en los 40 pero un desgraciado en tu vida personal con lo que, ¿de qué sirve? Para nada… 

-Acabamos de lanzar un número de “Sevilla Magazine” llamado “Casados con el triunfo” y, si alguien ha logrado ese matrimonio, fuisteis vosotros, en la primera edición de “Operación Triunfo”. ¿Cuál es el balance de esa experiencia?

-Muy positivo. Y no siempre ha sido así. Lo primero fue estupendo y después se produjo una caída que precisó un trabajo mental importante porque seguías siendo igual de famoso, pero ya no estabas en según qué sitios. Después me adapté y con el tiempo me considero súperfeliz con todo lo que se me ha dado. Para mí el triunfo es que voy a Galicia y tengo amigos, voy a Valencia e igual, necesito un teléfono de un productor y me salen cinco buenísimos de España, conozco a los mejores periodistas… Se me han abierto las puertas de todos lados.

Hay muchos que tienen éxito en la música y no ven a sus hijos. A mí eso me parece una desgracia, irte de gira para conocer fans y no conocer a tus niños. Yo con la mía hago un montón de mongolerías y ella se sorprende, me tacha de loco”

-¿Cuál sería tu consejo para los chicos como Famous, que pertenecen a las nuevas hornadas de “triunfitos”?

-Primero que se tomara un ratito para escuchar a los que llevamos años. Es algo que no he percibido en los nuevos y que lo mismo, como adolescentes, es normal. Te miran como en plan: “Sí, sí, pero eres un carroza y yo estoy flipando”, cuando tú lo que quieres es echarles una mano de verdad. 

-¿Son muy distintos a vosotros?

-Sí, se nota un salto abismal. Yo entro en un camerino de “OT1” y está todo igual que hace dos décadas. Las mismas bromas, el mismo cachondeo, todo el mundo bromeando sin parar… A los de ahora los veo un poco estudiados, faltos de frescura.

-De los tuyos has sido de los más rebeldes…

-Me dicen la “ovejita negra” (risas).

-¿Has pagado un precio por eso?

-Sí. Lo he pagado, lo he saldado y ahora voy a cobrar (risas). Lo he pagado y mucho… Para empezar por parte del sector heavy, que se preguntaban que dónde iba. Y luego por la parte de “OT” donde se me ha podido tachar de inconformista o de no adaptarme a ciertas situaciones, pero es que soy bastante independiente y libre. No quiero el éxito como lo contemplan ellos.

-¿Qué es para ti?

-La felicidad. Pero no teniendo un barco en Miami y saliendo a cenar con Alejandro Sanz. Hay a quien eso no le vale, quien prefiere estar en el campo cuidando ovejas. O coger fresas. O tener cinco niños y tener un empleo en una ferretería. Cada persona tiene un concepto de felicidad y varía según el caso.

Me acabo de separar. Han sido 19 años que no cambiaría y tras los que ya no creo en las parejas para toda la vida. Hay una caducidad de 10 o 15 años, a pesar de que en ciertos casos sí que se logra algo más longevo”

-¿La has alcanzado tú?

-Ya sí. Y cada vez más. Para empezar, no tengo esclavitud de trabajo. Me encanta lo que hago. Hay quien se tiene que levantar, sí o sí, a las siete de la mañana cada día y llegar a las siete de la tarde a su casa. Yo puedo levantarme a las siete o a las cinco, o no dormir, pero porque ha sido mi decisión. No soy esclavo en ese sentido. Aparte, vivo en el sitio donde quiero. Amo a Sevilla sobre todo lo demás, tanto que hasta me da asco, puesto que hubiera sido para mí más interesante estar en Madrid o Barcelona. Encima tengo la casa de mis sueños, la que me he ido haciendo poco a poco, con mi jardincito, mi piscinita y una barbacoa para invitar a veinte amigos. Y cómo no, mi niña, maravillosa y estupenda.

-Mantenéis una relación envidiable…

-La adoro. Hay muchos que tienen éxito en la música y no ven a sus hijos. A mí eso me parece una desgracia, irte de gira para conocer fans y no conocer a tus niños. Yo con la mía hago un montón de mongolerías y ella se sorprende, me tacha de loco. Vamos por la calle y de pronto me bajo los pantalones y claro, le llama la atención porque los papás de sus amigos no hacen eso. En el próximo videoclip, que se va a llamar “Sin nudos ni cienpiés”, saldrá conmigo.

-Por cierto, ¿amorosamente has triunfado?

-Bueno, ahora mismo me acabo de separar con lo que entiendo que no. Han sido 19 años que no cambiaría y tras los que ya no creo en las parejas para toda la vida. Hay una caducidad de 10 o 15 años, a pesar de que en ciertos casos sí que se logra algo más longevo. Sea como sea, me quedo con el hecho de haber tenido a mi niña, que es una maravilla. 

-Entiendo que no te planteas nada en este momento…

-No me apetece. Estoy en un proceso de adaptación a mi nueva vida. Es más, estoy pensando quedarme soltero de por vida. Está guay… De todos modos, supongo que si te tiene que venir alguien te vendrá y ya está…

-¿Eres difícil como pareja?

-Pienso que no. Soy muy responsable, trabajador y dejo mucho espacio a las personas. 

-Casarse no te has casado…

-Es que no tiene sentido. No creo en la Iglesia ni en la fiesta que se forma. Ir a las bodas, y tener que regalar 250 euros, es un compromiso y a mí no me apetece meter a los míos en eso. En todo caso haría una barbacoa, me gastaría 500 euros en carne y que vinieran todos sin compromiso de regalo ni nada de eso…

El artista, durante la sesión del Hotel Barceló Renacimiento.
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