Lo mejor de la temporada: Nuria Fergó

Nuria Fergó: “Si me he mantenido quince años  no ha sido por mi guapura”

Iba tan guapa cuando contrajo matrimonio, el 22 de mayo de 2010, que no dudó participar en el editorial nupcial de noviembre de Sevilla Magazine para volver a vestirse de novia y sentirse tan especial como entonces. Tras aquella fallida historia sentimental, que se rompió en 2011, Nuria Fergó ha pasado un tiempo muy pendiente de la crianza de su hija, Martina, de cinco años, sin abandonar nunca una carrera a la que, siete años después de su anterior grabación, llega su nuevo tema musical, Bailando bajo la lluvia. De plena actualidad al cumplirse los quince años de su participación en Operación Triunfo –algo que ha sido celebrado en Televisión Española con varios especiales y un concierto en Barcelona-, la malagueña se muestra sincera en una entrevista donde el amor ha estado muy presente…

Nuria vestida por Creasur.

Nuria vestida por Creasur.

-¿Cómo estás viviendo todo esto que te está pasando quince años después de darte a conocer?               -Hombre, esto es un regalo inesperado, la verdad. Estoy muy contenta de poder revivir todas estas emociones, de poder haber estado con mis compañeros de nuevo. Si no lo hacíamos ahora, ¿cuándo iba a ser? Más mayores iba a ser complicado.
-¿El buen rollo entre todos es tan real? 
-Claro que sí. Sabéis que hemos hecho quedadas. Si no hubiera buena energía no habría pasado. Tuvimos una gran experiencia, una convivencia de cinco meses sin rivalidad. Ninguno sabíamos qué era aquello. Íbamos a clase, ensayábamos los temas… Era un cariño muy fuerte. Solo nosotros somos conscientes de lo que vivimos y, en este sentido, hicimos como un pacto.
-¿No te parece que, a raíz de ‘OT’, otros espacios han jugado con los sueños de muchos chicos y chicas que quieren ser artistas?
-No. Son formatos de otros países y, en cualquier caso, es televisión. Nadie promete un disco ni una carrera. Tú decides si te quedas en casa o vas a un casting. Es un escaparate, una suerte. O te toca, o no te toca. Hay muchos muy valiosos pero que no tienen la oportunidad o lo que sea. Existen tantos factores para que se pueda vivir de la música… Participamos en un concurso y, a partir de ahí, nada estaba garantizado.
-¿No hubo un momento de vértigo al pasar del éxito con mayúsculas a la realidad? 
-Por supuesto. Esto un negocio y somos números. Me lo dejaron muy claro. Van invirtiendo en uno u otro según los resultados. Éramos muchos y las discográficas fueron apostando. A partir de ahí venía lo “gordo”.
-¿Nunca has pensado dejarlo?    
-Para nada. ¿Qué hago? Si hubiera tenido otra salida, ¿quién sabe? Pero es que no tengo ese punto, no hay “plan b”. A mí me encanta esto. Cuando subo al escenario ya no soy Nuria sino “la” Fergó. Lo siento pero me vais a tener que ver… Desconozco cómo me las ingeniaré pero será así (risas). No me voy a permitir el lujo de bajar escalones y que piensen que Nuria Fergó está en el olvido.

La cantante malagueña vestida por Puro Garbo.

La cantante malagueña vestida por Puro Garbo.

-Cuando miras atrás y ves a la que fuiste, ¿desde qué sentimiento la contemplas?              
-Con nostalgia, ternura, inocencia… Es una mezcla con el subidón de saber que es algo que no se va a repetir nunca más.
-¿Dejaste de tocar la tierra?  
-¡Qué va! Los periodistas me decían que para la edad que tenía se notaba que estaba muy centrada y que tenía muy claro lo que quería. A pesar de ser joven mi profesión era muy importante y no me lo podía tomar a broma. Tenía claro que era algo efímero, que no iba a durar y debía aprovecharlo y mantenerlo porque tenía que ser mi futuro. No quería un éxito de vender un millón de copias y que luego nadie se acordara de ti. Siempre he tenido madurez. Tampoco sabría a qué dedicarme si no fuera con la música o con la interpretación.
-Tenía 22 años. Ahora, 37… ¿De qué forma ves la vida en esta etapa?
-Volviendo a empezar. Es lo que me apasiona de este trabajo. Está la incertidumbre de no tener futuro y de vivir al día pero, sin saber por qué, siempre van saliendo cosas. Lo mismo he estado dos o tres meses sin hacer nada pero como he sabido invertir, lo he llevado bien y he ido tirando.
-En tu caso, más allá del talento, la imagen ha sido determinante… ¿Eres consciente de lo que le ‘pones’ a los hombres?  
-¿Ah, sí? ¡Yo pensaba que me ven la típica de “qué mona y qué buena es”! (risas) Pues nada, bienvenido sea… (risas). En las primeras entrevistas que me hicieron dije una verdad como un castillo y era que el aspecto, cuenta bastante. Ojalá en la “tele” salieran todo tipo de personas pero no es así. Se valora si estás delgadita, si estás bien… No es lo más importante pero es evidente que ayuda aunque también te digo que si me he mantenido estos quince años no es por la “guapura”.
-¿Sientes la tiranía de tener que estar impecable, joven, perfecta?
-Bueno, las de atrás van empujando pero no estoy obsesionada por ello. Ha habido momentos de más delgadez, en los que he estado más gordita pero no he hecho dietas y me gusta disfrutar de todo. Hoy por hoy no me preocupo por eso.
-¿Harías unas fotos desnuda como Chenoa recientemente en ‘Interviú’?          
-(Risas) ¿Por qué no? No me he atrevido, no por mí sino por mi familia. Lo han hecho todas. Jurado, Piquer… En realidad, te doy una exclusiva… Hacerlas las tengo hechas por ahí pero no he tenido el valor de publicarlas (risas)…
_FGR9321-Porque eres una mujer muy tradicional, ¿no?    
-Pero no lo llevo todo a rajatabla. Ahí donde me ves soy muy impulsiva y muchas veces no pienso las cosas. Depende de lo que sea doy más o menos vueltas y en eso de lo que hablamos del desnudo me pilló decidida pero luego me eché para atrás.
-¿Hasta dónde estarías dispuesta a llegar por dedicarte a lo tuyo? ¿Programas? ¿Exclusivas?        
-Me han ofrecido “Supervivientes” pero dije que no. Y lo otro no me parece mal, a pesar de que, cuando yo las he hecho, eran otras circunstancias. Solo he vendido la exclusiva de mi boda y lo de mi niña pero no tengo problema ni me gusta jugar a la verdad y la mentira. Eso sí, sin negar nada me gusta tener mi intimidad para mí. Por eso la prensa me ha respetado.
-A propósito… ¿Estás con alguien? 
-No… (risas). Ahora mismo, no.
-Tu matrimonio fue una experiencia fallida… ¿Te ha marcado a la hora de tener nuevas relaciones?
-No. Hombre, todo suma. Vas analizando por qué pasa lo que pasa, vas conociendo gente y ya no te vas con cualquiera… Visto lo visto tiene que ser una persona que sume, un buen compañero de vida. Nada más. Que dure un año, dos, cinco o tres meses. Da igual. Pero que aporte.
-¿Qué cuenta a la hora de fijarte en alguien?        
-No sé… Soy Aries… Un poquito cabezota (risas)… Pero si nos razonas algo y es lógico, claudicamos (risas). No tengo un prototipo, me da igual a qué se dedique… Debe ser algo de corazón con lo que no te puedo decir: “como aquel no me funcionó busco algo totalmente opuesto”. De todos modos está difícil el tema y tampoco salgo mucho y a mi casa no van a venir a buscarme. Por ahora estoy tranquila…
-¿Se llega a tener ‘la mosca detrás de la oreja’ porque se te acerquen más por el personaje que por la persona? 
-Se nota. Y conforme pasa el tiempo, más. Yo he sentido que las personas con las que he estado me han querido. Luego, si han salido ranas y se han querido aprovechar, es otro tema.                
-¿Y la maternidad?    
-Una pasada. Formamos un gran equipo. He preferido disfrutar con ella este tiempo que, si hubiera buscado estar en más proyectos, la habría tenido que dejar con mi madre y no hubiera sido lo mismo. Es una niña muy buena y yo soy una madre relajada.

  • Entrevista publicada en noviembre de 2016
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