Las flamencas + flamencas: Ana Guerra


La canaria se vistió por primera vez en su vida de flamenca coincidiendo con la promoción de su primer disco, “Reflexión”, y dentro de un presente donde todo el mundo comenta sobre su relación con el actor, Miguel Ángel Muñoz

por Ricardo Castillejo

No es muy alta y su tono de voz es dulce pero, desde que comienzas a hablar con Ana Guerra te das cuenta que es una mujer con carácter y, sobre todo, las ideas claras. Expectante con el hecho de vestirse de flamenca por primera vez, la intérprete de “Lo malo” o “Ni la hora” atesora casi quince millones de visitas de “Bajito”, el single con el que ha presentado “Reflexión”, el primer álbum de una carrera que comenzó siendo una niña -presentándose a programas como “Veo veo”-, y que encontró en la edición de 2017 de “Operación Triunfo” la puerta a esa FAMA, con mayúsculas, que, en la actualidad, disfruta. De ahí que, más allá de lo profesional, la canaria interese por relaciones como la que mantuvo con su ex, Jadel, o la que, parece ser, mantiene con Miguel Ángel Muñoz. Una biografía casi como la de los argumentos de esas películas que, a sus 25 años recién cumplidos, ha homenajeado en el editorial de moda de febrero en “Sevilla Magazine”, que se realizó tras la celebración en la capital hispalense de la fiesta de los Goya.

Ana posa en la terraza del Hotel Mercer con un diseño de Javier García

-Eres cantante pero, aludiendo al “leit motiv” de nuestro reportaje fotográfico, puedes hacer mucho más, ¿no?

-Cantar fue lo primero, con siete años. Fui a “Menudas Estrellas”, dos veces a “A tu lado” con Emma García, el conservatorio… Pero sí hay una parte que probé con varios musicales y era caracterizarme y transformarme en un personaje para contar la historia de alguien, aunque sea dentro de un elenco. Muchos me invitan a probar como actriz y, pese a que sé que me tengo que formar, es algo que me llama mucho la atención y donde, algún día, me gustaría probar.

-Porque, tal y como está la música, parece que a lo que menos os dedicáis los intérpretes es cantar…

-(Risas) Pues hablaba hace poco con la compañía, Universal, y les comentaba que echaba de menos subirme a un escenario para algo más que dos canciones. Cierto que tenemos que hacer revistas, promos, tele… porque forma parte de esto y siempre nos ayuda y va pro la música. Sea como sea, termina picándote el “gusanillo” y por eso este año me implicaré con mi gira. Estoy deseando, tengo los ensayos programados con la banda… El “fandom” dice ya que se llama “Tour Reflexión” y, sin ser un título definitivo, es una de las grandes opciones.

-¿Cuánto tienes tú de guerrera?

-Mucho. Soy súperguerrera. Lucho por lo que quiero, me esfuerzo como la que más y, cuando tengo un objetivo, voy a por él. Ya me pasaba desde niña, cuando era un “trasto” (risas).

Ana con un vestido de Eloy Enamorado

-Das la sensación de tener todo muy claro pero, ¿es apariencia o escondes inseguridades?

-Verás, las ideas las tengo claras. Que durante el proceso hasta alcanzar una meta o un sueño haya inseguridades, por supuesto, porque, en concreto en la música, en cada paso que das desconoces si te vas a encontrar una piscina llena de agua o no. Durante la preparación de “Reflexión”, por ejemplo, ha habido muchas dudas. Qué temas poner, si incluir o no un bolero -que a mí me apetecía-… Nadie tiene la fórmula de lo que funciona ni de lo que está bien o mal, pero voy a muerte con mis objetivos.

-De todas maneras, lo que se ha conocido tuyo después de “OT” son letras y ritmos sexys, que muestran tu lado más sensual… ¿Te preocupa condicionarte a que, un físico tan atractivo como el tuyo, llame más la atención que tus cualidades artísticas?

-Hombre, podría pasar, pero creo que hay varios aspectos que me dan credibilidad. Uno, mi estancia en “Operación Triunfo”, donde la lie en algunas ocasiones, pero tras el que me parece que se me conoce. Dos, puedo ser sensual, pero no sexual, incitando a que todo el mundo se sienta guapa y sexy. Y por último, si queda alguna duda, en algunas melodías del álbum me luzco más desde un punto de vista vocal.

La cantante vestida por Aires de Feria

-Pero de tu promoción, la “sex simbol” eres tú…

-¡Ah!, ¿sí? (risas) Pues te lo juro que no me lo había planteado…

-Aitana es una niña, pero tú a los hombres les pones mucho… ¿No te has dado cuenta?

-La verdad que no, no me llega ese “feedback” en redes sociales o mensajes privados, pero es evidente que sentirte atractiva agrada a cualquiera.

-¿Qué ha cambiado en ti desde “OT”?

-Todo (risas). Mi vida dio un giro de 180 grados y ahora me dedico a lo que me apasiona, que es la música. Me paran y todavía pienso que me van a pedir la hora o la dirección de una calle hasta que te preguntan: “¿Eres Ana Guerra?”. Todo es distinto, pero para bien en un momento donde estamos teniendo muchísima suerte y nos sentimos muy queridos.

-Por cierto, Aitana y tú habéis pegado el gran “pelotazo” y desde siempre se ha vendido la buena relación que teníais todos en tu edición, a pesar de los recientes rumores de distanciamiento… ¿No existe de veras sentido de la competencia?

-Entiendo tu pregunta y se puede llegar a pensar en una rivalidad “post Operación Triunfo” que nos haga pasar de amigos a competidores, pero, para empezar, estamos hermanados con un sentimiento muy fuerte. Luego no entendemos que seamos enemigos unos de otros porque hay tanta variedad de géneros que, aunque tuviéramos más similitudes, por los lazos de cariño nos alegraríamos de lo bueno que a los otros le sucediera.

-De “Las cosas del querer”, ¿qué me cuentas?

-(Risas) De mi vida privada no hablo. Lo agradezco, porque sé que entra dentro de vuestra labor, pero no voy a contestar. Estoy feliz y hasta ahí puedo leer (risas)…

-No me refería solo a si tienes pareja o no… “Las cosas del querer” van más allá… Las lecciones aprendidas, si te han hecho sufrir más o has hecho tú sufrir…

-En estos aspectos se sufre sin querer hacer daño o te hacen sufrir sin querer… A mí, desde que soy una niña, no me ha faltado amor nunca. He estado rodeada de amor siempre. Lo más esencial para mí es la salud y el amor. En ese orden. Te dediques a lo que te dedicas tienes éxitos y fracasos y no hay nada mejor que contar con un hombro donde llorar y alguien con quien celebrar tus triunfos. Cuido mucho a los que me rodean y les hago sentir queridos. Mis amigos son los que eran y nos vemos en Tenerife o en la Península, igual que con mi familia. El amor es imprescindible.

-¿En pareja eres complicada o tan sencilla como pareces en general?

-A mí me gusta el buen rollo, pasarlo bien. Me encanta improvisar, ser natural, espontánea… No busco la quinta pata al gato. Es más, suelo pensar que, si una persona ha hecho algo que te incomoda, lo ha hecho desde el cariño y el amor. Para nada soy complicada como pareja.

Ana Guerra con un diseño de Atelier Rima

-Hablando de la libertad a nivel amoroso (y de nuevas opciones sentimentales)… ¿Aceptarías una pareja abierta? ¿Una “trieja”?

-¡Uf! (Piensa) Nunca me lo había planteado… Por mi personalidad soy más tradicional, pero no tiene nada que ver con que me parezca bien o mal… (Silencio). No me lo había planteado nunca y no sé si sería capaz… No sé… No me pongo barreras, pero es que nunca lo he probado. Lo mismo me podría encelar… Influye la educación, la manera en la que fui criada…

-¿Te da pudor hablar de sexo? Porque tu videoclip de “Bajito” ha sido polémico por su “alta temperatura”…

-Nada. Mientras con más facilidad se trate el tema (de padres a hijos, de profesores a alumnos), puedes prevenir algo como una ATS. Es una cuestión más y nuestra generación criará a sus hijos más abiertamente que antes, cuando estuvo más censurado.

-¿No te preocupa, con la fama, perder el contacto con la realidad?

-Mira, yo vengo de cantar en la calle y sé lo que cuesta que te pongan un euro cuando estás pasando frío. He empezado muy abajo. Aparte, si con el movimiento de “Operación Triunfo” -que es un shock grandísimo que nos sacudió de un día para otro-, no nos hemos vuelto estúpidos ninguno de los dieciséis compañeros, hemos superado un nivel de estupidez muy gore (porque, de repente, puedas sentirte el más importante del mundo). Es un buen casting, por parte de Gestmusic, porque notaron que todos tenemos dos dedos de frente y que ninguno íbamos a despegar los pies de la tierra. Y luego está el entorno. Si a mí se me “va la olla”, me lloverían collejas hasta decir basta. No escupo para arriba pero confío en que, al primer signo de estupidez que se me notara, me advertirían.

-Frank Sinatra afirmaba que imaginaba el cielo como un lugar sin periodistas… ¿Coincides con él?

-¡Qué fuerte! Hombre, somos nuevos en esto y, cuando empiezan a preguntarte sobre tu parcela privada, te sorprende, pero intento ponerme en el lugar de quien está enfrente. Es su trabajo y tiene un jefe por encima que le pide hacer un cuestionario concreto, lo mismo que a alguien puede no gustarle mi música o a mí no me agradan las que denigran a la mujer y hay un superior que la apoya. Nos dais una visibilidad terrible y, aunque prefiero que se hable de lo profesional, entiendo otro tipo de intereses…

-A propósito, ¿cómo te has visto de flamenca?

-¡Me ha encantado! ¡Estoy por salir a comprar el pan vestida así! (risas). Me considero estilosa y, con un toque moderno, me atrae vestir bien pero con estos trajes te sientes la más elegante del mundo. Te dan un porte… Me recuerdan a los photocalls, a cuando te pones de gala y eso te da una seguridad… Mezclado con lo moderno, me ha hecho sentir superestilizada. Ahora entiendo eso de que es muy difícil que una mujer esté fea de flamenca, igual que ocurre con los trajes de “maga” de mi tierra.

-Porque, cuando te miras en el espejo en tu instante presente, ¿qué descubres?

-Una tía luchadora. Me gusto, me acepto y, lo que no me gusta de mi físico, si me da la gana, ya lo cambiaré. ¿Que me sale celulitis? Correré y me la quitaré (risas). Hagas lo que hagas, cómete el mundo y da la mejor versión de ti.

Portada de nuestro número de febrero
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