Kiko Rivera cumple 32 años y sienta la cabeza (o eso parece)

El hijo de la tonadillera, invitado al programa “El Hormiguero”, se confiesa muy feliz con la llegada de su segunda hija y renuncia a su vida de «fiestero»

por Pepo Rocha

Lo veníamos anunciando en esta sección desde hace semanas. La llegada al mundo de la pequeña Ana, la tercera nieta de Isabel Pantoja, iba a suponer un cambio en la dinámica gris que rodeaba a todo el clan familiar. Y poco a poco, todos ellos van encontrando una nueva razón por la que sonreir en la vida. Por un lado, la tonadillera ya tiene fecha definitiva para su libertad condicional: el 2 de marzo. Desde ese día la cantante podrá abrazar y achuchar a su nieta sin temor a que corra el tiempo del reloj para regresar de nuevo a la prisión de Alcalá de Guadaira y será el principio de una nueva etapa para la que el público espera con ansiedad una vuelta a los escenarios por todo lo alto. Por otro lado, el padre de la criatura, Kiko Rivera  -que no deja de cosechar éxitos en su faceta profesional y en la personal- no oculta para nada el gran momento por el que pasa. Tanto es así que incluso se ha planteado un cambio importante, tal y como comentó el pasado lunes en el programa presentado por Pablo Motos. Así, con 32 años recién cumplidos (ayer martes), el DJ visitó el plató de “El Hormiguero” para promocionar su canción “Sangre Caliente”, que está siendo muy bien acogida por todos sus fans.
kiko-rivera-el-hormigueroDurante la entrevista pudo verse a un Kiko Rivera extremadamente feliz que no dudó comentar su relación con todos sus hermanos (Riveras y Pantoja), la situación de su madre, el amor que profesa a su pareja, Irene  -con la que se casará muy pronto-, y, sobre todo, la pasión que siente por su pequeña Ana, su segunda hija.  Como confesó  abiertamente durante el programa, “se le cae la baba con ella” y su nacimiento ha hecho que haya decidido replantearse dejar atrás comportamientos como el de pasar cinco días de fiesta continua. “Salgo de noche solo por asuntos laborales… Soy DJ y trabajo todos los fines de semana. Ahora suelo ir a cenar y a tomar una copita y, si hacemos fiestas, Irene y yo las hacemos en casa y con amigos”, respondió Rivera a una de las preguntas de Pablo Motos, demostrando de esta forma estar bastante convencido de que quiere para sus hijos una realidad más relajada que la que él ha tenido.
Sobre la relación con sus hermanos, Kiko declaró que verlos a todos juntos participando en su videoclip es un sueño hecho realidad. “Ver a mis hermanos juntos es más difícil que verme a mí en el gimnasio”, aseguraba con ironía. Para confirmar esta bonanza en lo fraternal, se ha sabido que Cayetano Rivera será el padrino de la pequeña Ana, cuyo bautizo se celebrará el próximo 12 de marzo en la trianera Iglesia de Santa Ana. Allí estará seguro, con una gran sonrisa, la abuela de la pequeña…

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