Juan Vicente Boo: “Si hubiera existido Twitter en su época, Jesucristo lo habría utilizado”

“Píldoras para el Alma” es una selección con los más destacados mensajes que el Papa Francisco vuelca diariamente en su cuenta de Twitter, replicada en ocho idiomas y a la que actualmente siguen más de 43 millones de personas

 

por Pepo Rocha

 

Lleva más de dieciocho años como corresponsal en el Vaticano, donde ha podido conocer a las tres últimas máximas autoridades de la Iglesia Católica. Una cercanía que le ha permitido admirar el lado más humano de estos Papas, entre los que sobresale el argentino Jorge Bergoglio, al que ya dedicó su primera obra, “El Papa de la Alegría”.  En esta ocasión, Boo se presenta más como recopilador que como autor de unas ‘píldoras’ espirituales que recogen las meditaciones, plegarias y reflexiones del actual Pontífice condensadas en 140 caracteres.

-¿Está reñida la modernidad con la Fe?

-Para nada. Este camino que inició Benedicto XVI en redes sociales, y continúa su sucesor, no responde más que al hecho de aplicar la lógica del evangelio. Jesús recorría los pueblos de Palestina predicando su palabra a quien quería escucharlo. No hay nada más ‘tuitero’ que el propio Evangelio.

-¿Ha usado la Iglesia las redes como una herramienta más para atraer a los católicos?

-No creo que esto lo haya visto Francisco como una estrategia, sino más bien como una obligación. Es consciente de que hay que estar presente en los nuevos modos de comunicación. Ya sucedió con la imprenta o con la radio. Ciertamente es una forma de continuar proclamando la Palabra de Dios. Si hubiera existido Twitter en esa época, Jesucristo lo habría utilizado sin dudarlo.

-¿Cómo prepara sus mensajes?

-El Papa actual está muy en contacto con la sociedad, todos los días lee cartas de fieles, se informa de los problemas más cercanos y lejanos, a la vez que escucha a sus colaboradores. Está muy acostumbrado a encargarse de sus tareas cotidianas y luego las traslada a su equipo, que se encarga de traducir los mensajes a los nueve idiomas para colgar sus ‘tuits’ al final de cada mañana.

-También se ha incorporado a Instagram…

-Su predecesor creó la cuenta de twitter, que mantuvo dos meses hasta su renuncia, y Francisco heredó y multiplicó sus “followers”. Hace dos años creó la cuenta en Instagram, que actualmente tiene cinco millones de seguidores, para alcanzar más al público joven.

-Sin embargo, a Francisco nunca se le ha visto con una ‘tablet’ o un móvil propio…

-Es curioso porque aparentemente es una persona que vive desconectada… Hace veintisiete años que no ve la televisión ni va al cine. Tampoco tiene ordenador ni ningún dispositivo móvil, aunque le encanta llamar por teléfono (uno antiguo y con teclas). De hecho, realiza más llamadas que ningún otro Papa y probablemente más que algún que otro cardenal, la mayoría de ellas destinadas a personas que necesitan su ayuda.

-¿Y cuál es su secreto para ese éxito en redes sociales?

-Francisco posee una personalidad que engancha y cautiva por su coherencia y su ejemplo. No está habituado a decir lo que los católicos deben hacer. Actúa primero y predica después. Además, es un muy buen escuchador. Es considerado como uno de los grandes comunicadores de la era contemporánea.

-Usted que lo conoce de cerca… ¿se iría de cañas con el Papa?

-Me iría sin dudarlo (risas) De cerca es una persona deliciosa, tal y como se puede ver, con la misma sonrisa y el mismo buen humor. En los viajes que compartimos, suele dedicar unos 60 o 90 minutos para charlar con los periodistas y son unos momentos impagables.

-¿Alguna vez lo ha visto enfadado?

-En cuatro años, solo una vez lo vi enfadado en una ciudad de México mientras saludaba a los enfermos. Uno de ellos tiró de su ropa y estuvo a punto de tirarlo y, mirándolo seriamente, se lo recriminó llamándole ‘egoísta’. Sinceramente, no es una persona a la que guste de hablar mal ni que le mencionen cosas feas de otros (incluso en el propio Vaticano, donde aún hay gente que no le apoya).

-A pesar de su edad, ¿nos seguirá sorprendiendo?

-No me cabe la menor duda. Y eso que él mismo ha reconocido su progresivo desgaste. Sin embargo, su programa de actos y viajes sigue aumentando, llegando a los niveles de Juan Pablo II, al que llamaron “El Papa Viajero”.

-¿Podría seguir a su predecesor y renunciar al Papado debido a su edad?

-Es algo que se le preguntó mucho durante sus primeros años de pontificado. Seguramente cuando le fallen las fuerzas, sin imponerse una fecha fija, lo hará…

-Quizá le queda la ‘espinita’ de que Francisco no lea nunca este libro…

-Bueno, aunque es cierto que el Santo Padre no suele leer ningún ejemplar publicado sobre él mismo, tengo la esperanza de que lo hojee y le agrade que un libro contenga esta selección de “perlas” espirituales de las que él es su verdadero autor.

11.07.2016 Vaticano. Il giornalista spagnolo Juan Vicente Boo.

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