Javier Ariano: “Estamos en una época de amor exprés y relaciones esporádicas pero, al final, el corazón es el que es”

Javier Ariano, de 25 años, es el protagonista de la nueva versión de “West Side Story”, función que está arrasando en el Teatro Calderón de Madrid donde tiene previsto continuar durante hasta junio.

por Ricardo Castillejo

Su voz tiene la dulzura que requiere la juventud e inocencia de su personaje pero, a la vez, la determinación que también posee Tony. Con 36 artistas en el escenario -y 20 músicos en directo-, el espectáculo, dirigido por Federico Barrios, pone en pie cada noche a las mil personas que asisten la representación. Y es que “West Side Story” se posicionó -en su estreno, hace seis décadas- como uno de los mejores musicales del panorama, recibiendo todos los premios existentes en su género. Unos años después surgió la película que, habiendo ganado diez Óscar, se convirtió también en el metraje musical más galardonado de la historia. Ante esa apabullante responsabilidad de mantener el listón se encuentra Javier Ariano, este murciano que convirtió en realidad su sueño de protagonizar esta modernizada versión de ‘Romeo y Julieta’.

-En todo esto tuyo, ¿cuánto consideras que hay de talento y cuánto de preparación?

-Es complicado pero el porcentaje mayor es, sobre todo, la formación y la preparación. Siempre me gustó cantar de pequeño, sentía que había algo de la música que me llamaba la atención (porque se me daban muy mal las matemáticas y, por alguna razón, esto me hacía más feliz (risas)). Así que decidí formarme e hice un Bachillerato de Artes Escénicas con asignaturas de música. Más tarde, en la escuela, recibí una formación más profesional, pero esto requiere una continuidad. A día de hoy sigo yendo a recibir clases de canto.

Me da mucho miedo la situación que se está generando porque no es solo aquí en España, también en otros países la extrema derecha florece de nuevo… Hay que seguir luchando y ojalá la cultura pueda hacer que las mentes vean de otra manera”

-¿Por qué piensas que los productores se decidieron por ti como protagonista?

-No lo sé, porque es algo muy complicado y son muchas piezas las que hay que unir. Es un elenco de 36 personas en las que todo tiene que encajar. Supongo que estarían buscando algo que puedo aportar al personaje. También tiene mucho que ver el «feeling» que hay con mi compañera, Talía.

-¿Cómo vives cada representación?

-Con mucha emoción. Los nervios al final los vas perdiendo porque poco a poco coges más confianza en lo que haces. Es la primera vez que hago una función durante tanto seguido, pues normalmente hacía representaciones de un mes o mes y medio… Todo es ir adaptándose. Todas las noches es algo parecido, pero nunca igual. 

-¿Antes de esto vivías ya en Madrid?

-Terminé de estudiar en la Escuela de Arte Dramático de Murcia hace tres años y medio y ya me vine aquí, ese mismo verano, a un taller de interpretación. Al final me enamoré de la ciudad y decidí quedarme.

-A pesar de que ahora tengas el papel principal, cuando termines es casi como empezar de nuevo…

-Así es. Nuestro trabajo lo que requiere es esto, seguir formándonos y, cuando acabe, habrá que buscar nuevas audiciones y otro lugar donde encajar. 

-¿Qué es lo más complicado de la adaptación?

-Se respetan mucho la película y el musical. Son muy similares pero nuestro director, Federico Barrios, lo que ha intentado es que encontráramos qué parte de nosotros tenían los personajes y nosotros de ellos, buscar la verdad. Son chicos muy jóvenes y hay algo muy visceral que los mueve. Es complicado, porque hay que estar siempre al cien por cien y tenemos que mantener la mente y el cuerpo sanos, alejarse de cualquier cosa que te pueda perjudicar, descansar, estar muy pendiente de la voz… Lo más difícil es esta responsabilidad. 

-Porque esto es una entrega completa…

-A veces se puede más, otros menos, pero vamos descubriendo de qué manera hacerlo. Si no estás el 100%, en lugar de rendirte te propones sacar el mejor 80% que haya. 

-¿Qué tienes tú de Tony y qué has puesto de ti en él?

-Yo me identifico mucho con él, con ese carácter que tiene de soñador, el esperar algo que viene y esa ansiedad que siente por descubrir algo nuevo. De mí he intentado ponerle mucho amor y esa frescura que él tiene de querer más e ir a por todas.

-¿Piensas que lo que cuenta «West Side Story» sigue estando de actualidad?

-Por supuesto. No podemos olvidar que “Romeo y Julieta” es una historia universal y todo lo que viven sus protagonistas, por desgracia, se sigue viviendo. Sigue existiendo racismo y muros que se quieren crear con el miedo a lo desconocido. Estos personajes lo que quieren es sentirse libres, ser ellos mismos. 

-En concreto en la cuestión sentimental, ¿ese tipo de amor ha pasado de moda?

-Sigo confiando en que no. Es verdad que estamos en una época de amor exprés y relaciones esporádicas, pero, al final, el corazón es el que es y, cuando uno se enamora, muchas veces tiene que luchar contra las circunstancias. De hecho, mientras estábamos ensayando por el mes de julio, había noticias en Madrid de bandas callejeras, una de latinos y otra española, que tuvieron una bronca con una muerte a causa de un noviazgo entre rivales…

-La reflexión que yo saco es que el amor no es cuestión de tiempo…

-Estas dos personas se enamoran en una noche y, en apenas 48 horas, sucede todo. Es un amor a primera vista y, si no hubiera pasado lo que pasó, habría funcionado.


El musical no es solo «brilli brilli» y piernas hacia arriba. Hay historias muy interesantes y que te pueden remover como es, por ejemplo, «West Side Story»…”

-Al compartir tanto con la compañía, muchas veces se propician relaciones…

-De momento, no se ha dado el caso (risas). Los productores tuvieron muy en cuenta crear ese ambiente saludable entre todos y es verdad que hay mucha confianza entre nosotros y mucho cariño, pero, de momento, nada.

-Interpretas una historia de amor con tu compañera y tenéis que cantar, mirándoos a los ojos, letras muy románticas…

-Ésta es la vida que hemos elegido (risas). Hay tantísima confianza que, cuando me subo al escenario, lo personal lo dejo fuera y me convierto quien me toque. Son besos de mentira, pero con mucha verdad también por detrás.

-¿Qué es lo que más te gusta de lo que te dice el público?

-El que la gente que sale se identifica y siente que esta obra sirve para denunciar estas situaciones que hay ahora de racismo, miedos… También el utilizar el teatro como un espejo y que el público se vaya a casa pensando si quiere ser, o no, lo que está mostrando. 

-La derecha extrema ha ganado presencia y defiende la expulsión de inmigrantes… ¿En la compañía comentáis esto?

-Estamos muy al día de todo y, durante el proceso de ensayo, hicimos un taller de investigación sobre “Romeo y Julieta” donde tratamos de averiguar qué ocurría actualmente con estos temas. Me da mucho miedo la situación que se está generando porque no es solo aquí en España, también en otros países la extrema derecha florece de nuevo… Hay que seguir luchando y ojalá la cultura pueda hacer que las mentes vean de otra manera.

-Los musicales tienen amantes del género, pero luego hay quien no los entiende…

-La oferta que ahora mismo está llegando va a hacer que cambie eso y que veamos cómo el musical no es solo «brilli brilli» y piernas hacia arriba. Hay historias muy interesantes y que te pueden remover como es, por ejemplo, «West side story»…

(Visited 145 times, 2 visits today)

Leave a Reply