Gran Canaria Moda Cálida, Lo clásico siempre vuelve (renovado)

La primera jornada de Moda Cálida, en Gran Canaria, dejó evidenciado cómo en moda todo vuelve, aunque lo haga con una importante revisión de aquello que, en su momento, marcó tendencia

por Ricardo Castillejo

“No tiro nada porque, tarde o temprano, la moda siempre vuelve”. Esta frase, que tantas y tantas veces hemos escuchado cuando pensamos que deberíamos quitar de nuestro armario determinadas prendas, es tan certera como que, en estos días de certamen de Moda Cálida en Gran Canaria, ha quedado claro que el bañador vive un nuevo momento de esplendor. No es el mismo de los años ochenta, claro está, pero sí que le ha comido terreno al bikini, bastante menos presente en esta pasarela, y, sobre todo, al trikini, que casi ha desaparecido por completo. Eso en el caso de las chicas porque, para los chicos, gana terreno el clásico pantaloncito a media pierna que, perfectamente, lo mismo pudiera reutilizarse, más allá de la playa, para un paseo casual o para hacer deporte.

GRAN CANARIA MODA CALIDA

GRAN CANARIA MODA CALIDA

Pero empecemos por el principio, esto es, por los nuevos talentos que inauguraron, el viernes a las doce, los dos días más destacados del año en cuanto a este sector del diseño se refiere. Y ahí la firma Féétéé propuso en su colección dos de las líneas que marcan esta temporada: bikinis con braguitas altas y mucho negro como color dominante. De seguido, “Como la trucha al trucho” imaginó un pequeño y colorista universo sobre una silueta, la femenina, a la que se incorporan bañadores con escotes de vértigo dentro de una gama de amarillos, rojos y verde militar fusionados con líneas rectas y muy buen estilo. Vevas se orientó hacia pantalones con estampados con una cierta inocencia reforzada en el azul celeste, vestiditos con cuello a la caja o rosas pochos de rizo; Eclipse Swimwear apostó por la psicodelia estampada para bañadores que dejan un costado del cuerpo o la barriga desnuda y Chela Clo se centró en el hombre a través de camisetas de tirantes con dibujos de conos de helado, corazones o “comecocos” a juego con el pantalón, como antes indicábamos, tipo short.

GRAN CANARIA MODA CALIDA - Carlos Sanjuan

GRAN CANARIA MODA CALIDA – Carlos Sanjuan

Ya por la tarde, PS Swimwear desarrolló una tribal puesta en escena con plumas como motivo de inspiración india en un pase compartido con Dapresa, donde todo fue negro, con cinturones tipo “leather” y transparencias, dentro de un concepto atrevido pero coherente. A continuación, Agua Bendita volvió a subir las braguitas a la cintura, mostró sexys blusones y hasta vestidos largos y Antonio Sangoó realizó un excelente y elegante trabajo en torno al negro, plata, dorado y blanco jugando con los patrones para buscar algo, en cada modelo, que lo hiciera único y especial. Sofisticación y buen gusto.

GRAN CANARIA MODA CALIDA 2016 - Antonio Sangoo

GRAN CANARIA MODA CALIDA 2016 – Antonio Sangoo

Fue de lo mejor de la jornada junto a Palmas, cuyo desfile con música en directo, subió la adrenalina de todos los presentes volviendo, igual que en el caso anterior, al negro, al dorado y al blanco. Muy inteligentes formas las utilizadas para, en detalles sutiles, marcar la diferencia de bikinis que se extienden como pequeñas telas de araña sobre el cuerpo o drapeados (ellas) o minúsculos pero coquetos bañadores tipo slips (ellos). Dolores Cortés, menos urbana, se mimetizó con la naturaleza a través de estampados y lisos con fucsias y celestes y Elena Rubio presentó una mujer joven y deportista, de líneas rectas en franjas de fucsia, negro y celeste, naranjas y azules o azules, verdes, malvas y negros.

GRAN CANARIA MODA CALIDA 2016 - Dapresa

GRAN CANARIA MODA CALIDA 2016 – Dapresa

En el tramo final, Holas confirmó las chanclas tipo “misionero” como calzado en auge para bases oscuras con estampados de plantas o formas geométricas o mil rayas para el hombre. En cuanto a la mujer, opciones que, con una falda o un pantalón, podrían perfectamente convertirse en conjuntos para vestir hasta de fiesta. Con el tejido reducido a la mínima expresión en el trasero, Carlos San Juan estiró los bañadores y bikinis a través de sinuosos enrejados dentro de una dominante de verdes. Miss Bikini reinventó la braga y colocó flecos en los escotes y, en el cierre, Maldito Sweet, dentro del flúor, lo usó todo: cintas, cadenas, faldas de plástico con aplicaciones, chalecos de plumas, mangas con trasparencias… Un derroche de imaginación que no dejó indiferente y que demostró que, los límites en la moda de baño, no existen.

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