Cuatro décadas de rock y locura

Loquillo está celebrando sus cuarenta años en la música con una gira por España y la próxima parada del cantante, cuya vida privada siempre ha estado en un segundo plano, será aquí, en Sevilla, mañana viernes, en el Auditorio Rocío Jurado

 

por Pepe Zarza

 

Su verdadero nombre es José María Sanz Beltrán y presenta un nuevo álbum recopilatorio titulado ‘Rock and Roll Actitud 1978-2018’, ya que, desde comienzos de los ochenta, está subiéndose a escenarios con el arrollador ímpetu que su estilo, el del rock ‘made in Spain’, le exige. Nació en un barrio, concretamente en El Clot, Barcelona, y con 13 años era ya tan grande que él mismo ha confesado no saber ni como envolverse. Quizás precisamente por su tamaño, su primera pasión fue el baloncesto y en las canchas de la ciudad coincidía con Epi, quien llegó a ser su compañero de equipo en un Campeonato de España de escolares. Una competición que, sin él saberlo, lo marcaría para los restos, ya que fue ahí cuando Epi, haciendo alarde del buen humor, le puso el mote ‘Loquillo’ tras fallar un pase. El apodo le acompañó desde entonces, pero se fue acomodando a él con el paso del tiempo.

 

Sus inicios musicales fueron, como no podía ser menos, con un grupo de amigos y lo hizo, según relató en una entrevista, ‘para vacilar’ y ‘vivir la vida a lo bestia con 19 años’, y es que “El Loco” tiene 1,95 de altura y de chulería. Él mismo se considera de carácter peleón, rencoroso y con afán por frases lapidarias. Eso sí, no se autodenominaría nunca como soberbio. En la misma línea y, a pesar haber vivido con intensidad, confiesa haber tenido mucho cuidado con los excesos, algo en lo que el baloncesto le ha ayudado mucho.

Es en la década con los ochenta cuando se muda a Madrid y empieza a tocar el verdadero éxito, en plena movida madrileña y con la banda que le acompañó hasta 2008: ‘Loquillo y Los Trogloditas’. Tras casi dos décadas juntos, el grupo decidió separarse y el intérprete, a pesar de que ha colaborado con otras bandas, continuó con su andadura sin miedo y en solitario, sacando el disco ‘Balmoral’. Fue precisamente en ese mismo año cuando recibió la nominación al Grammy Latino en la categoría de ‘Mejor álbum de rock vocal’…

En materia amorosa tampoco le ha ido mal y el artista, que fue todo un rompecorazones, reconoce ser hombre de pareja porque necesita, al final del día, tener ‘un lugar donde volver’. Y ese refugio lo ha encontrado en Susana Koska, escritora y realizadora de documentales, con la que ha vivido, recientemente, una terrible lucha contra el cáncer. Ambos tienen un hijo, Cayo, que también juega al baloncesto y que será el primero de la familia Sanz en ir a la universidad.

 

Entre sus muchas impactantes declaraciones – porque a Loquillo le gusta sentenciar con sus palabras – confesó que, con su ritmo, no esperaba vivir mucho más de los 30 aunque se equivocó, y bastante. Ahora tiene 57 años y ha entrado en su cuadragésimo aniversario haciendo lo que más le gusta, disfrutar de la música, y consiguiendo que todos los que van a verle se lo pasen en grande, como lo harán seguro mañana, en el Auditorio de Rocío Jurado, a las diez de la noche.

(Visited 123 times, 1 visits today)

2 Comments

  1. Martín

Leave a Reply