Cuando el frío cae sobre el corazón

 

aliciasenovillaCuando el frío cae sobre el corazón, malo. Es como si un aliento congelado se cerniese alrededor suyo y, de pronto, sus latidos se ralentizaran haciéndonos ver las cosas desde otra perspectiva menos apasionada y, por tanto, seguramente más realista. Al fin y al cabo, ya advertía la película “El paciente inglés” cómo se trata éste de un “órgano de fuego” y, cuando las altas temperaturas nos asedian (ahora que llega el verano serán ustedes conscientes de que esto pasa), se hace mucho más difícil pensar (y, en consecuencia, llegar con más lucidez a según qué conclusiones).

Así sucede en las relaciones humanas donde la mayoría de las ocasiones nos dejamos llevar por el arrebatamiento sin caer en la cuenta de que, a veces, tenemos una venda en los ojos (y el enamoramiento es una locura transitoria que provoca esa ceguera), que cuando cae nos obliga a enfrentarnos a lo que había de veras (y que puede ser muy diferente a lo que nosotros percibíamos). Es entonces cuando la pareja se pone a prueba y cuando comienzan esas decepciones que, poco a poco, van minando el camino del amor hasta desembocar en separaciones como la que acaba de anunciarse entre Alicia Senovilla y su marido, Erasmo Ubera. 22 años juntos que han acabado “en buenos términos” y que han llevado a ambos a iniciar una etapa en solitario donde, según han declarado, no piensan renunciar a la amistad que les unía (y aún les sigue uniendo). Sin embargo, a la presentadora –la cual, en la actualidad, es uno de los pilares de la televisión de Castilla La Mancha-, ya no le conducirá su carrera su esposo quien, durante este tiempo, abandonó su profesión como músico por estar como representante al lado de su compañera.

Una tesitura similar a lo que están viviendo Gwyneth Paltrow y Chris Martin, intérprete que acaba de reaparecer sin su anillo de bodas en el Salón de la Fama del Rock and Roll. Dos “estrellas” éstas que durante un año han estado intentando que su unión reflotara y saliera de un bache que no han logrado superar y a pesar del que, también afirman, el cariño que se profesan no se apagará. ¿Quién sabe? De intenciones buenas está lleno el mundo y ya sabemos que al tomar la decisión de afrontar una ruptura todo son buenas palabras pero luego…

A mí, en todo este juego del amor, lo que al final me queda claro es que son dos los que tienen que implicarse para alcanzar la victoria. De lo contrario, por mucho que uno ponga de su parte, y por muchas oportunidades que dé, será para nada. El psicólogo Walter Riso, en estas mismas páginas, lo dejaba muy claro hace unos días al explicar cómo hay que saber cuándo, a pesar de querer mucho, es mejor tener al otro alejado de ti. Una decisión bastante triste pero que, en función del caso, puede ser la única salida.

 

 

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