Christian Sánchez: “Da un poco de rabia que, después de dos horas y veinte de “show”, el comentario de muchos sea que qué buen culo tienes”

 

 

Tras proyectos televisivos de éxito como “Perdóname, señor”, junto a Paz Vega, el protagonista de “Dirty Dancing” permanecerá en Sevilla hasta el domingo haciéndonos bailar con un espectáculo donde despliega todos sus encantos…

 

por Ricardo Castillejo

 

A sus 30 años, este actor catalán pisa fuerte sea cual sea la faceta artística que cultive. Empezó como bailarín, prosiguió como cantante y en la actualidad se encuentra centrado en una faceta actoral que le está dando tantas satisfacciones como las de haber pertenecido al reparto de “Perdóname, señor” o la de protagonizar, en la actualidad, la versión española en teatro musical de la recordada película, “Dirty Dancing”. Una historia que ha enamorado a varias generaciones admiradoras de Patrick Swayze quien, a partir de dicho rodaje, se convirtió en uno de los intérpretes más populares de su generación. Tomando el relevo del personaje de Johnny Castle, Christian se mete al público en el bolsillo cada noche dejando para que pensemos moralejas como que no hay nada indigno si se hace con honestidad o que nunca es tarde para reescribir nuestra propia historia, sobre todo en lo que a sentimientos se refiere.

-Hace un año que empezasteis a montar esta versión de “Dirty Dancing”… ¿Ha estado muy presente en la construcción de “tu” Johnny el original?

-Nada, cero. De hecho, la película la vi hace mucho y porque mi madre era muy fanática. Una vez que me seleccionaron para el papel preferí no revisarla intentando evitar las comparaciones. Tenía una imagen en mi memoria al respecto pero opté por hacerlo desde cero, a pesar de que existan evidentes coincidencias en la esencia.

-¿Sientes la responsabilidad de la multitud de auténticos fans del rodaje que van a veros?

-Sí, sobre todo por no decepcionar. Puedes defender que tu personaje es el mejor pero, si no se parece al de la película, en este caso no sería un buen resultado. Es gracioso porque sin copiar el rodaje, cuando hago la función, muchos me dicen que hablo o me muevo igual que Patrick Swayze. Ha habido bastantes coincidencias porque yo, por ejemplo, hace un tiempo también me dedicaba al baile y era mi pasión. Lo importante, al final, es que la gente no salga decepcionada.

-¿Te pareces en algo a este chico?

-Somos dos supervivientes y sí que he usado cosas mías como la amistad, el amor platónico que tiene por Penny. En eso me parezco porque en la vida real, cuando conecto con alguien, soy fiel a muerte.

-El guión está ambientado en la década de los 50… ¿La manera de entender el amor ha cambiado?

-No tanto. Hay un “modus operandi” distinto pero, en el fondo, es lo mismo. Todo el mundo, como Baby, tiene un primer amor por el que eres capaz de lo que sea. Es algo intergeneracional.

-Por cierto, en la función se plantea el cómo usar el sexo para seguir manteniéndose, algo muy de moda en relación a tu profesión, a raíz de los escándalos de Hollywood… ¿Tu opinión al respecto?

-Es algo muy peliagudo. No dudo que haya muchos que hayan sido acosados pero a veces tratamos el sexo como un tabú o algo malo. Es como el que cambiaba naranjas por limones. Cada uno lo hace como puede pero no puedes meter a todos en el mismo saco. También están los que han podido subirse a según qué barco fácil donde han podido saber de ellos gracias a eso. Pertenecemos a un mundo en el que, para trabajar, tienen que acordarse de ti a cualquier costa.

-Hay una escena en la que enseñas el culete y los espectadores se arrancan en aplausos… ¿Cómo lo llevas?

-Es un punto del espectáculo que, en principio, no estaba contemplado. Por una parte, bien, pero por otra da un poco de rabia que, después de dos horas y veinte de “show”, el comentario de muchos sea qué bien bailas y qué buen culo tienes. Sea como sea es lógico porque, como te decía, pertenece a esas cuestiones todavía tabú. Es “Dirty Danging”, “baile sucio”, y no pasa nada por una pincelada así.

 

(Visited 161 times, 1 visits today)

Déjanos tu opinión