Boris Izaguirre: “Todo el mundo desea vivir una noche loca conmigo”

Segunda parte de la entrevista que Boris Izaguirre ha concedido a “Sevilla Magazine” charlando, entre otros asuntos, de la relación que mantiene con su marido, Rubén

por Ricardo Castillejo

Boris. Solo su nombre es suficiente para saber de quién hablamos. Porque en España solo hay uno como él. Único e insustituible. Tertuliano, presentador, escritor… Poco hay que se le resista a este completo personaje del que, con motivo de la presentación de su novela, “Tiempo de tormentas”, seguimos hoy en Sevilla Magazine conociendo cómo es y cómo piensa.

-¿Cuánto tienes de superficial?

-Tengo mucho de superficial y lo prefiero a lo demás. Es más honesto y más cuidado. Cuando avanzas en lo profundo es muy difícil que no te ensucies. En lo superficial siempre estás limpio.

-¿Quién conoce entonces tus profundidades? ¿Tu marido?

-Probablemente Rubén sea mi profundidad. Somos muy equilibrados en ese aspecto. Discuto mucho con él a diario y todo. Lo que vamos a cocinar, lo que voy a decir… Con el tiempo lo hacemos más y usamos eso para organizarnos. Es lo interesante de una relación. Cuando nos conocimos estábamos deslumbrados el uno por el otro. De joven, como hoy, pensaba que era muy equivocado desvelarte mucho delante de los demás y el amor me ha llevado a cambiar de opinión. Digo todo con más claridad. Mis “noes”, mis “síes”…

-¿El amor y la pareja, como el periodismo, también están en crisis?

-Quien no se enamora es su problema, no del amor. Igual que los que no creen en la pareja. La pareja es lo mejor que puedes tener. Hay que saber respetarlo, más que defenderlo con uñas y dientes, y ésa es la clave de cualquier triunfo.

-En la actualidad se llevan las “triejas”, las parejas abiertas…

-Siempre han estado, ¿no? Son como las coderas, que a mí me fascinan. Nosotros no hemos sido capaces de explorar en ese sentido, la verdad. No me arrepiento. Me fastidia, pero es que no soy tan experimental. Me he dado cuenta con lo de la cocina. Contemplaba todo lo de las espirales y las esferas, pero yo lo que de veras quería hacer, en “Masterchef”, era un buen cocido. Y en cuanto a la pareja he preferido en otros sentidos, como enamorarme otra vez de Rubén, de disfrutar todo lo que hacemos y que, por otro lado, es cada vez más excluyente. No podríamos hacer tríos o cuartetos porque no nos entenderían.

-¿Tu vida tiene más de novela o de telenovela?

-De novela. Las telenovelas ya las hice y nunca me he arrepentido de ello. Gané dinero y un carné que ponía: “Boris Izaguirre, escritor”, pues pertenecía a una empresa muy grande, Radio Caracas Televisión, que hacía catorce telenovelas simultáneas.

-En España te conocimos en televisión también… ¿Mejor la de ahora o la de antes?

En la pareja he preferido experimentar en otros sentidos, como enamorarme otra vez de Rubén, de disfrutar todo lo que hacemos y que, por otro lado, es cada vez más excluyente. No podríamos hacer tríos o cuartetos porque no nos entenderían”

-Hemos reaparecido los de antes porque se cansó (risas). Siempre la he defendido, por pertenecer a ella desde muy joven. Es un reflejo de la sociedad. Si ves la de Estados Unidos, los entiendes, lo mismo que si ves la de aquí. E igual en Francia o Israel. La española tiene ese espíritu de explorar nuevos territorios. No te olvides que es el único país en haber descubierto un Nuevo Mundo. Lo mismo fue un accidente, pero eso forma parte de lo español. Mi experiencia televisiva en Miami me ha enseñado que todo lo que tiene éxito en ese medio allí, o tiene a alguien español en el equipo, o imita a lo español.

-¿Por qué gustas tanto a todo el mundo?

-No lo sé. Creo que todo el mundo desea vivir una noche loca conmigo. De cualquier manera: en un portal, en una habitación, en una fiesta, tomándose una copa… Está bien y a mí me hubiera encantado sentir eso por alguien. Y fíjate que me encanta Brad Pitt y, sobre todo, comprobar que lleva algo que yo también tengo, que sin conocernos nos vistamos igual, pero no es lo mismo. Sí que me emocioné mucho cuando vi a Miguel Bosé la primera vez en la tele y me dije: “Esto es lo que tengo que hacer”. De todos modos, mi mamá jamás lo hubiera permitido. Más allá, es cierto que me miran el cuello, la piel… Quieren abrazarme…

-¿Solo abrazarte?

-Bueno, si es algo más tienen que hablar con Rubén y negociar (risas). Creo que Rubén es capaz de hacerlo… (risas).

(Visited 64 times, 1 visits today)

Leave a Reply