Belén Esteban y Fran Álvarez: 11 años de su “otra” boda


Quién le iba a decir a Belén Esteban el viernes 27 de junio de 2008 que, once años después, estaría en la misma situación pero con el verdadero amor de su vida. Antes le esperaba una tormentosa relación con Fran Álvarez y un divorcio tras el que, en un bajón de azúcar, conocería a un conductor de ambulancias del que se enamoraría perdidamente


Por Pepe Zarza

Belén Esteban es, desde este sábado, la mujer oficial de Miguel Marcos. Once años después de su primer enlace, la colaboradora de “Sálvame” decidió dejar atrás los contratiempos de su relación con el conductor de ambulancias para contraer matrimonio ante todo un auténtico despliegue televisivo. Se trata de una celebración del amor en la que es inevitable no acordarse de su primera unión con Fran Álvarez, un día como hoy pero en 2008. Ésta, tuvo lugar también en Madrid, pero la ermita de San Antonio del Palacio de Negralejo y también ante muchos rostros conocidos entre los más de 500 invitados. Algunos, incluso, han hecho “doblete” en la biografía sentimental de la Esteban y también la han acompañado este sábado como, por ejemplo, Gema López o Lydia Lozano. Además, en ese momento Belén era colaboradora de “El programa de Ana Rosa” y no dudó en invitar a toda la plantilla del espacio, desde su jefa hasta los redactores pasando por los colaboradores. Todo un despliegue que fue igual de mediático y que hizo que, tanto Antena 3 como Telecinco, volcasen sus programas en cubrir todos los detalles. 

Sin embargo, en esa ocasión hubo un contratiempo importante que hizo que la novia probara el sabor de las lágrimas antes de pasar por vez primera por el altar: el vestido. Ningún diseñador quería crear un modelo para que la televisiva lo llevara en uno de sus días más especiales. La imagen, por aquél entonces de Belén, estaba algo más devaluada y nadie quería asociar su trabajo a ella: “Las grandes firmas pusieron mil y una excusas para evitar hacer ese encargo. La Esteban iba con sus billetes y se topó con que no le vendían el vestido de sus sueños”, narraba la periodista Beatriz Cortázar en una crónica. Marcas como Rosa Clará y Victorio & Lucchino le cerraron las puertas, y afirmaron públicamente que se negaban a realizar la prenda. Junto a ellos, Pronovias también declinó la oferta de Belén Esteban, a pesar de haberles dicho que pagaría lo que hiciera falta para poder tener un traje con el que casarse. De esta manera, el drama era cada vez mayor, hasta que llegó Ana Rosa Quintana con la solución. La presentadora encontró un modisto que no despreciaba a la que pronto se convertiría en “Princesa del pueblo”.  Fue gracias a El Corte Inglés que Belén Esteban disfrutase de un diseño de Antonio Pozuelo, en el cual, además, colaboró estrechamente. Así, feliz y con los suyos, comenzó ilusionada una nueva etapa con una ceremonia en la que la dama de honor no podía ser otra que Andreíta, quien enía solo 9 años y estaba acostumbrada a oír esa frase de: “Andreía, coño, cómete el pollo”. Además, su papel fue especialmente emotivo pues era la encargada de llevar las arras al altar con un gran simbolismo, pues pertenecieron a una de las personas fallecidas en el atentado de 11-M y cuya madre quiso que fueran para Belén Esteban. 

Fuente: ABC

El primer “belenazo nupcial” de la colaboradora llegaba tras su ruptura con Jesulín y sus posteriores relaciones con famosos como Óscar Lozano o Dani Dj, tras las que Belén volvía a probar suerte en el amor con un amigo de siempre. Desde ese instante, Fran Álvarez pasó a convertirse en el hombre más buscado del momento. Siempre al margen de los medios, el marido de Belén continuó con su trabajo en su bar familiar mientras estuvo unido a ella. Cinco años de matrimonio que tuvieron numerosos altibajos, rupturas y reconciliaciones que terminaron en un sonado divorcio. Muchos alegan a que Fran no aportaba la estabilidad necesaria para la desordenada realidad que, por entonces, llevaba la ex del de Ubrique, haciendo incluso que fuera más caótica…

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